Cada año, al aproximarse la fecha de mi cumpleaños me empiezan a dar cosquillas en la panza.
Y no es angustia por hacerme viejo (según Ginger hace cuatro años que salgo igual en las fotos), sino el trastorno que significa para un tipo sumamente estructurado como yo tener que atender visitas, recibir llamados de teléfono, bancarme a los niños en casa y encima laburar desde las 8 am hasta las 9 pm, para regresar a la noche, cansado para la cena de cumple.
Obviamente debo sacar a relucir mis dotes actorales para poner buena cara a las buenas intenciones (aunque algunos sólo llaman para saber si hay comilona).
Con todo esto más de uno debe estar pensando “que tipo amargado y mala vuelta”, otros deben estar borrando mi teléfono de sus agendas y unos pocos habrán llegado a la misma conclusión que yo, y esta es que odio las reuniones familiares.
Sí, me molesta mucho eso de tener que compartir momentos sin ganas ni interés de mi parte, solo porque quienes están conmigo llevan el mismo apellido (alguno de los dos) o el de Inés, o ni siquiera eso.
Pero ojo, a no confundirse, no odio a la familia (propia ni ajena) sino las reuniones forzadas por algún acontecimiento, donde las reglas sociales indican que debe existir una reunión entre personas de diferentes edades, intereses, culturas, etc. solo por el hecho de ser familia.
Nunca falta el amigo del tío del primo del vecino que “pasaba a saludar” y se quedó a garronear, o el niño que se te sienta al lado y tira el vaso de gaseosa chorreándote la entrepierna (ese sería mi niño), también surge el pariente de dudosa condición sexual que se te sienta en frente y te hace “ojitos” o el abuelo al que hay que premasticarle el vacío porque tiene la dentadura peor que las ruinas de Irak, o la concubina del cuñado del primo que pela la teta para darle de mamar al crío que tuvo con el suegro del vecino en un arrebato, atragantando a los integrantes masculinos de la familia que deben soportar los codazos y miradas acusadoras de sus esposas-novias-concubinas-trampas-touchandgo, como si fueran objeto de su pertenencia. Un amigo solía decir “que esté a dieta no significa que no pueda mirar el menú”, aunque andá a hacerle entender eso a una mina.
Ni hablar si hay que llevar regalos: nunca falta el que cae con tremendo presente dejando a tu baratija como una porquería, y encima te lo hace notar. O el que se cuelga de tu regalo mintiendo que “es de parte de los dos”, o si llegaste sin regalo y estás disimulando no falta el pendejo que a viva voz te pregunta “¿qué trajiste de regalo?” y si uno comete el error de responder que nada te repregunta “¿por qué?”. Ahí dan ganas de responder “porque el rata de ________ (llenar con el nombre o parentesco de vuestro agrado) jamás me regaló algo en su miserable existencia. ¿Y vos pequeño delator, dónde estabas ese día para el interrogatorio, eh!?”, pero no queda bien, así que simplemente se le despeina la cabeza y se sonríe diciendo “que chicos estos…”.
Y si es uno el que recibe los presentes…uff. Diez pares de medias, como si fuese un cienpiés, y no es que sea pretencioso y quiera algo más caro que las medias, sino que por mucha menos plata me podrían dar algo que realmente me sirva (unos dvds vírgenes por ejemplo), a veces te toca ropa que no usaría ni Capusoto, libros de autoayuda, cuadros con motivos religiosos (a esta altura yo creo que lo hacen a propósito), comida para el festejo que al final se la liquida el mismo que la llevó, adornos que no colgaría ni en la cucha del perro para evitar avergonzarlo.
Lo malo es que no se puede elegir, aunque voy a dar un par de sugerencias que no significan compromiso alguno: libros (novela histórica, ciencia ficción, fantasía o alguno de divulgación, nada que esté de moda) y ropa clásica están más que bien para mi, y sin gastar demasiado. Sino con una invitación a comer pizza y tomar cerveza también me conformo.
Por suerte este año la cosa va distinta porque me toca un sábado que por lo general voy a comer en casa de mi querida madre, luego, apenas hecha la digestión, me voy a jugar al padel, regresando cuando empieza a caer la tarde, que es el momento de reunión con la gente de GrULaR, y a la noche me espera la tradicional celebración con mi amigo Nelson que cumple al día siguiente y siempre festejamos juntos.
Así que si alguien llama, cae de visita o manda mail o sms sin recibir respuesta, sepan que estoy disfrutando mi cumple como casi nunca hago y recién me van a encontrar (con resaca) al otro día.
PD: los regalos pueden entregarse al día siguiente, no hay problema con eso.
Se supone que el día de tu cumple te traten como un rey, y no que vos tengas que atender a las visitas para que se sientan cómodos. Y eso hice yo en mi cumple, no invité a nadie a casa y a los que se invitan sólos les avisé de antemano que no iba a estar para servirlos. Se van a cagar, que vienen porque mi vieja hace las mejores tortas, Esssssssssta iban a aprovecharse este año.
Los cumpleaños ajenos, resultan una salida barata. Van los cuatro o cinco que componen la familia, a la casa del cumpleañero y, con veinte o treinta mangos (si sos generoso con el regalo), tenés comida y diversión por varias horas.
Quienes terminan reventados, son el dueño de casa y la esposa, que atienden a los garroneros, previo haber preparado el morfi, y luego, deben lavar los platos, ordenar y limpiar todo.
Por eso, yo admiro a los que tienen cara para festejar sus cumpleaños en restaurantes o bares, invitando a quienes quieran ir, se paguen su parte.
Yo, sinceramente, disfruto mucho de las fiestas en casa. Soy buena anfitriona y gozo de preparar todo; lo hago con mucho amor. Eso sí, puteo como loca los dias sucesivos, cuando me toca limpiar lo que me ensuciaron y destrozaron los chicos.
Así que el sábado?
Mi Dani comparte tu concepto de forzar festejos por ser X día, yo si soy más de fiesta, pero lo que si se me ocurre agregar en el tema regalos, es que me resulta insoportable cuando tus amigas te piden o exigen ropa de tal o cual marca, color, boutique (todo con precio base). Para mi un regalo habla de cuanto conocés al homenajeado, no de cuánto gastaste. Por ahí algo muy simple pero que habla de vos, es mejor recibido que el par de medias o la remerita color chocolate que usó Pampita el lunes y que ya la venden en el shopping. Salgo a buscar medias, nos vemos!…
Halle: así que tu vieja hace tortas? Cuánto me saldrá el envío hasta acá?
Sonia: si, mañana es mi cumple número 32. Esta noche hay festejo con gente del laburo en un restaurant del centro y cada cual paga lo suyo como debe ser.
A Inés y a mi también nos encanta invitar gente a casa a comer y todo eso, Jimena está de testigo.
Jime: los regalos personalizados son los mejores, acá en casa tenemos varios regalos de uds. que apreciamos mucho.
Guty: pero qué obsceno! treinta y dos años? Hace apenas nueve que yo tenía esa edad. Cómo caracho pasaron estos años sin que me diera cuenta?
No creo poder saludarte mañana, querido Guty y no se debe saludar antes, dicen las viejas. Así que te pido que me dejes tu mail porque no lo tengo y acá no lo encontré.
ChasGracias
A mi tampoco me gusta festejar mi cumple pero anda a hacerla entender a mi vieja jajajaja, es mas odio a esas personas que te dicen: ¿por que no me avisaste que era tu cumpleaños? o ¿ por que no me dijiste que era el cumple de tu mama, papa, hermano etc? a lo que sinceramente siempre respondo : por que no me gusta andar diciendo que es el cumple de una persona u otra y si te interesa tanto por que no les preguntaste y te dejas de hacer el que te sentis mal por que no sabias ……
bue pero ahora que hago con los 3 pares de zoquetes que te compre en el Chango mas jajajajajjaja
Sonia: guty(arroba)larioja(punto)gov(punto)ar
Antes que corrijas: gov con v porque está en inglés.
Agu: vos podés venir a saludar
Las medias las voy a usar, acordate que mis uñas deformes destrozaron las que me regalaron el año pasado y los zapatos.
quieras o no lo mismo te voy a saludar ajajajajjaa y lo de las medias era una joda
Perdón, pero mientras leía el relato se me ocurrió pensar que su familia y afines están todos locos. O quizás usted se crió en un circo de atracciones… a lo que voy, un pariente supuestamente gay que tiene la desagradable enfermedad mental de fantasear sexualmente con parientes secanos… el abuelo que quiere que le mastiquen el asado!? Naaa, el abuelo toma sopa o come caca y punto. Y por último, la “pariente” trola? Quien, en su sano juicio llevaría un levante al cumpleaños de alguien de la familia?
En definitiva… mucho se queja usted, pero yo, me divertiría de lo loco en una fiesta asi.
Feliz cumpleaños, sea cuando sea… y ya que estamos, Feliz No Cumpleaños tambien.
Saludos.
Feliz cumple!! Casi me olvido.. Bah.. me olvidé, pero llegué hasta acá a hacer plics y me acordé.
Apio Verde Tu Yu !!
(y te dejé saludo en lo de Ginger)
A mi me encaaaanta festejar mi cumpleaños, invito a quien se cruce, que cada cual traiga morfi, y yo preparo los Daikiris.
Este año casi casi casi quemo la licuadora haciendo Frozen Daikiri de Ananá.
Pero los festejos son siempre el sábado siguiente al cumple, porque de otro modo no se puede, y me queda el domingo para limpiar…
Cuando vengas a Cba te doy el par de medias que te corresponde !!
Agu, te espero aunque sea a brindar antes de irme a lo de Nelson, si te dejan te llevo de colado.
Halle, lo bueno es que te acordaste aunque te hayas olvidado (?)
Anaik, hace un tiempo era fanático de los daikiris, hasta que me enteré que los machos no toman bebidas frutales de colores y lo cambié por el fernet. Igual en Cba. es la capital mundial de la fernucha así que cuando vaya por ahí me clavo un par y me pruebo las medias
PD: mañana o el lunes les muestro el saludo friki que me mandó Jimena
Por respeto a tus lectores, y justamente por ser tu cumple, no te voy a hacer el regalo que te mereces por nombrar 5 veces la palabra clave en mi blog.
Felices treinta y pico amor!!!, aunque no te gusta que te festejen te bancaste muy bien mis cantitos mis carteles y globos ;o)
Cada vez más sostengo que la edad de uno es una tragedia y la de los otros una mentira.
Igual, ¡Feliz año nuevo!!!
Besos y velitas.
Gracias a todos por saludar. En breve el post de agradecimiento