En este blog tengo varias categorías, y muchas veces los post son difíciles de catalogar, en esos casos marco dos o tres que estén relacionadas, o de última existe “cualquiera”.
La última categoría que agregué fue la de Sci-fi, en la que incluyo aquello que esté relacionado con ciencia ficción, fantasía y/o terror en todas sus expresiones (cine, tv, literatura, plástica, etc.) que es algo que me atrae muchísimo, aunque no siempre es fácil identificar qué corresponde a sci-fi y qué no.
Porque si se trata de fantasía, cualquiera puede confundir con lo que se publica en historia y mitología (especialmente esta última), y no estaría muy errado, ya que la fantasía como tal es antiquísima. En libros fundamentales como los que componen la Biblia tenemos cientos de imágenes fantásticas, desde gigantes hasta dragones, también la mitología clásica de pueblos como Grecia, Roma, la India, las tribus celtas y las regiones escandinavas, se encuentran plagadas de alegorías fantásticas.
Y más complicado resulta actualmente diferenciar muchas veces qué es ciencia ficción y qué es fantasía. Algunos pensarán que es muy simple: la ciencia ficción trata de historias ficticias pero probables a través de la extrapolación del conocimiento científico-tecnológico, en tanto que la fantasía se refiere a historias relacionadas con eventos imposibles de ocurrir y con criaturas inexistentes, tales como hechicería, vuelo en alfombras o escobas, dragones, elfos, hadas, etc.
Entonces, y volviendo a lo que comentado hace un tiempo sobre Súperman, el vuelo de éste es algo fantástico, aunque su procedencia sería algo probable, no verificable, pero tampoco imposible; convirtiendo a las aventuras del Hombre de Acero en un híbrido entre ciencia ficción y fantasía, y así como este hay cientos de ejemplos: Star Wars, Fundación, Poltergheist, etc.
Y si se quiere algo más antiguo, sirva como muestra la historia de
Dédalo, el gran inventor de la mitología griega, quien desarrolló varios artefactos y hasta diseñó el laberinto del famoso minotauro, pero su invención más renombrada son las alas con las que su hijo Icaro remontó vuelo hacia el sol, pagando el precio por su osadía. Las historias mitológicas antiguas constituyen las semillas de la moderna fantasía, pero también de la ciencia ficción. Nótese que en la construcción de las alas, Dédalo utiliza plumas de aves que une mediante cordeles de lino y fija utilizando cera, algo que en la época que nació la leyenda era muy probable de realizar, aunque no se tengan registros que haya ocurrido. Hoy es fantasía para nosotros, pero era ciencia ficción en su momento, aunque no haya sido reconocida como tal (la ciencia en sí misma no era lo que es hoy).
Entonces, el límite entre una y otra no está tan claro como pareciera a priori, convirtiendo a la cuestión en algo baladí, sin sentido, ya que a quienes disfrutamos de las expresiones del género fantástico en general no nos interesa demasiado la clasificación en la que se encuentre tal o cual obra. A todo esto sólo puedo agregar las palabras de Arthur C. Clarke cuando afirma que “toda tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”.
Aún así, y para no dar más vueltas a un asunto que ya está acabado en la literatura afín, voy a mencionar que el primer libro reconocido como ciencia ficción es Frankenstein, o el moderno Prometeo (ahí tenemos una referencia a una historia mitológica griega) de Mary Shelley, una obra que muchos catalogan como de terror, o sea, una historia de nunca acabar.
Como decía un amigo gallego, todos sabemos qué es ciencia ficción y qué no, pero ninguno puede aventurar una definición lo suficientemente acertada para conformar a todos, tal vez sea cierto.
“Dédalo utiliza plumas de aves que une mediante cordeles de lino y fija utilizando cera, algo que en la época que nació la leyenda era muy probable de realizar”. Entonces no es ni fantasía ni ciencia ficción. Para mí esto pertenece a las Ciencias Naturales, que hoy bien podría encuadrar en un programa del NAT GEO o Dicovery Chanel.
Respecto de la Biblia, tiene un poco de todo: fantasía, ciencia ficción, es humorística, es histórico, es geográfico…qué se yo! Pero en la parte del Nuevo Testamento, en donde empieza a nombrar a los padres de tal nacido de otro llamado cual que engendró otro que se llamó nosequé, para mí es como la guía telefónica.
Es que antes no había análisis de ADN y los escribas tenían que registrar todo, seguro alguno se les pasaba y lo anotaban como engendrado por el amante en lugar del esposo.
¿Conseguir un millonario que me deje toda su fortuna es ciencia ficcioón???
Besos y diamantes.
No, eso es suerte.
Hola, te contacto por el mensaje dejado en http://www.funkblogjob.com.ar/?p=507 y vi que estabas interesado en adquirir el producto, te dejo el link de la pagina de mi empresa en mi nombre.
Saludos!
¡Guau, profe! ¿Mañana de qué tenemos clase?
Por eso, Guty, por eso…
Besos y ficción
A poco eso es Spam…
Muy buen artículo Guty, me gusta mucho tu manera de redactar.
Me lo leí todito, aunque no conozco lo suficiente como para comentar algo razonablemente sensato.
Saludos!
Sebastián, gracias por visitarme. El comentario iba en joda, la verdad que soy muy responsable para conducir (ahora que tengo hijos más que antes) y no me hace falta, pero si me entero de alguien lo envío a tu venta en ML.
Beya, mañana toca matemáticas: integrales indefinidas.
Duda, sí, aunque ahora con el paro de guionistas la ficción está algo caída.
Sergio, gracias, sos un amigo. Creo que según el criterio puede considerarse spam, pero como yo demostré cierto interés no lo es en este caso, espero
Gracias por leer el post.
Che Guty, ¿cuánto me cobras para preparar a mi hija en matemáticas y física? Y hacerla aprobar por supuesto.
¡porqué yo no te tuve de profe, eh? (ni se te ocurra decir: porque no había nacido cuando vos terminaste la secundaria.
Gin, aunque sea cierto no lo digo
Ya no preparo alumnos particulares, pero si estuviese cerca la ayudaría con gusto.