Estoy leyendo “El hombre menguante” de Richard Matheson, el mismo autor de “Soy leyenda“, pelicula recientemente versionada (por segunda vez) al cine, con Will Smith como protagonista.
Apenas salió la película, pude leer muchas opiniones sobre la misma, especialmente en comparación con la primera versión que casi todos los que la vieron coinciden en que es superior a la más reciente.
No vi la nueva película basada en Soy Leyenda, pero sí puedo encontrar la influencia del libro en la mayoría de los filmes de zombies, y especialmente en “28 days later” de Danny Boyle (en Argentina llegó como “Exterminio”), y su secuela “28 weeks later” dirigida por Juan Carlos Fresnadillo (“Exterminio 2″).
Pero no los quiero aburrir con mis opiniones cinematográficas, sino compartir con ustedes, un pasaje del prólogo de El hombre menguante, donde Carlo Frabetti expresa las suyas, respecto de las adaptaciones de las novelas de Matheson a la pantalla grande. Hay que destacar que la edición del libro en mis manos es del año 1977 (el original es de 1969).
(…) Pues otra de las características de Matheson es que, para crear sus situaciones extraordinarias o terroríficas, no suele recurrir a mundos o ambientes extraños, sino -lo que es mucho más inquietante- se limita a alternar la perspectiva de lo cotidiano.
Esto, junto con su indudable pericia en el manejo del ritmo narrativo, le ha hecho especialmente idóneo para la adaptación cinematográfica (aparte de que Matheson escribe guiones habitualmente); aunque como casi siempre ocurre, los aspectos más interesantes de su narrativa puedan quedar diluidos o tergiversados por unos planteamientos fílmicos que buscan ante todo la espectacularidad y el efectismo. Así El último hombre vivo, adaptación libre de su Soy leyenda, reduce una obra densa y polémica a una maniquea parada de monstruos de claro trasfondo fascista.Más afortunada es la versión cinematográfica que en 1957 realizó Jack Arnold de El hombre menguante, con una excelente utilización de los efectos especiales (que en ocasiones llega al virtuosismo), y bastante fiel a la obra original y a su dimensión épica.
Pues El hombre menguante es una epopeya. Una odisea con una trayectoria física de menos de dos metros -la estatura del protagonista, que éste recorre centímetro a centímetro, en sentido descendente hasta su alucinante desenlace- y con una trayectoria conceptual tan dilatada como se desee, ya que es la aventura del hombre en toda su extensión, su enfrentamiento con su propia soledad, su pequeñez y su grandeza.
Carlo Frabetti“
Voy a buscar “El último hombre vivo” y “El hombre menguante” a ver que tal están. Los libros son muy buenos y transmiten de manera excelente la angustiosa existencia de los protagonistas, se los recomiendo a todos los que gusten de la literatura fantástica, y a los que no también.
Acá se puede leer una interesante reseña de la película de Jack Arnold, la imagen de este post está enlazada desde el mismo blog.
Podés comprar El increíble hombre menguante en Librería Santa Fe.
Federico es fanático de Matheson y Soy Leyenda, lo ha leído en versión inglés y español varias veces. Desde que descubrió a este autor, Bradbury le parece un autor mediocre y aburrido.
Soy Leyenda me gustó, me atrapó y me dejó un saborcito de angustia por temor a que todo eso pueda suceder.
El hombre menguante lo voy a comprar. Gracias por sugerirlo. Estaba indecisa y no tenía mucha idea de cual sería el próximo libro que leería.
Sin dudas, me diste una gran idea.
Bradbury sucks, siempre lo dije. En mis años de usenet todos sabían que para provocarme tenían que mencionar el nombre del viejo cursi.
No sé si ahora con lo de la película habrán vuelto a editar los libros de Matheson, yo los que tengo son todos viejos, los compré usados como a la mitad de mi biblioteca.
Mirá vos… ni la más puta idea sobre este ñato. Me doy una vuelta por internet, gracias por el dato.
Besos y descubrimientos
Matheson está bueno para leer cuando estás sola y se larga una tormenta eléctrica.