Entre otras cosas, uno de los principales atractivos que encuentro en la ciencia ficción es el hecho de que me deja siempre la cabeza llena de ideas y preguntas que harían las delicias de tipos como Philip K. Dick, quién, de manera acertada, logró definir a estas cuestiones como “Por Dios! que pasaría si…”, algo que siempre trató de plasmar en sus obras, lo cual logró de manera magistral, aunque rozando el ridículo, en más de una oportunidad. Estoy leyendo un libro de Robert Sheckley llamado “Trueque mental”, que más o menos trata sobre el intercambio de mentes entre seres de diferentes especies inteligentes, y las complicaciones que le trae al protagonista este intercambio con un habitante de marte (un marciano, bah). En la novela, la idea original era que el protagonista intercambiase, durante un mes, su mente con la del marciano para que ambos pudieran conocer en carne propia (o alquilada) los diferentes mundos en que habitan, sin necesidad de costosos viajes espaciales ni trajes, que en realidad los aislarían del contacto directo. Pero no quiero ponerme a balbucear sobre CF ni comentarles el libro, sino tratar de pasarles la posta del “Que pasaría si…” una versión más modesta de la idea de Dick, y en este caso particular, los puntos suspensivos vendrían a ser reemplazados por “pudiese cambiar de mente con quien se me ocurra”. Es decir, ¿con quién les gustaría realizar un trueque mental y por qué? Espero sus respuestas en los comentarios, por lo pronto les dejo una que se me ocurrió así al vuelo: a mi me gustaría intercambiarme con P. Diddy, tal vez no un mes entero, sino un par de días (me sobra tiempo para un depósito bancario)
Nota: tanto el link como la imagen del libro, están tomados de El Sitio de Ciencia Ficción.
Que pasaría si pudiese cambiar de mente con quien se me ocurra… mhmmm complicado. Muchas veces desee saber que estaba pensando tal o cual. Pero se me viene a la cabeza la curiosidad de lo que piensan los bebés muy chiquitos cuando recién empiezan a mirar el mundo… eso que todos pasamos y no recordamos
me gusta el link a El Sitio de Ciencia Ficcion…buen hallazgo
Che, no me prendí a leer elpost (que sincero, no?)
pero igual, paso y te dejo un abrazo, qué te parece?
Estoy en el horno con la ciencia ficción, Guty. A mí me gustan los dramas, para compararlos con la vida real y darme cuenta de que la realidad, es peor
Yo no puedo elegir porque ya el intercambio, se viene dando desde que tengo uso de razón: con una lombriz.
Ah! y si cambiara de mente… no creo que me gustaría… la parte oscura que todos tenemos, tendría que ser parecida a la mía…porque sinó, no sé si la soportaría…
(conoces “un guijarro en el cielo”? de Assimov, ahí algunos pueden leer la mente… y los “malos” le hacen a la “chica” leer la mente del “chico”, y cuando ella ve su racismo- otra vez! con esto…- él lea más profundo, que eso no es él…)
Antes de cambiar de mente, tendríamos que hacer un cursito que fuera…
ps: ya sé, me concentro en los problemas… deformación profesional… (casi fui, casi soy, casi seré…jijiji)
Asimov juega bastante con la telepatía y el control mental en sus series, tanto de la Fundación como de Robots (y sus crossovers). Incluso hay libros donde habla de robots tan avanzados que desarrollaron esa capacidad.
me alegro que no te haya molestado (¿?)
Bue, no soy de los que responden a todos los comentario de a uno, así que no se enojen si a veces no acuso recibo.
No sos el único que no leyó, Halle también me confesó que había pasado el post sin leerlo
ah! pero hay que comentar cuando una no lee? pero que dificil que esta la cosa!
11:24 am
me encanta la cs. ficción… pero me cuesta encontrar libros que estén a la altura de los primeros que leí (los clásicos, Bradbury y Assimov…) Pero conozco un libro parecido al que lees, en el se encontraba la posibilidad de la vida eterna metiendo tu mente completa en un cuerpo nuevo al momento de tu muerte… lo conoces? no me acuerdo como se llama… si me acuerdo te cuento, te gustaría. Hasta hoy pienso en los detalles en las cosas resueltas o no resueltas de la historia…