La Luna tiene ese magnetismo romántico que ningún otro cuerpo celeste posee, es fuente de inspiración para los trovadores, poetas, pintores, científicos, hechiceros e incluso chantas de todo tipo.
Aquellos que me conozcan de mis inicios en la blogósfera, recordarán la plantilla que usaba en mi primer blog con WordPress, cuyo título era “Reflexiones y confesiones a la luz de la Luna”, en tonos marrones y azules, con una gran foto del satélite como background.
Este fin de semana, como estaba nublado y la extrañaba, estuve leyendo algunos artículos sobre la Luna, y a pesar de lo nerd que pueda sonar, debo confesar que disfruté y aprendí muchas cosas que desconocía.
Es extraño que siendo el cuerpo celeste más conocido y estudiado (el primero es la Tierra), el único donde llegó el hombre, aventurándose a dejar su roca de origen, todavía siga despertando tanto interés, misticismo y nos tenga reservados algunos secretos.
Por ejemplo, algo que desconocía, por ignorancia propia, son los efectos de la cola magnética terrestre sobre las partículas del polvo lunar. En el artículo de Axxón se puede leer una simple explicación:
Sí, la Tierra tiene una cola magnética. Es una extensión del mismo campo magnético que nos es familiar y que experimentamos cuando utilizamos una brújula de explorador. Todo nuestro planeta está envuelto en una burbuja de magnetismo, la cual se origina desde una dínamo fundida en el núcleo de la Tierra. En el espacio, el viento solar presiona contra esta burbuja y la estira, creando de este modo una larga “cola magnética” en la dirección en la cual se mueve el viento: diagrama (acá va un link hacia un gráfico).
Cualquiera puede decir cuándo la Luna se encuentra dentro de la cola magnética. Simplemente observe: “Si la Luna está llena, se encuentra dentro de la cola magnética”, dice Stubbs. “La Luna entra en la cola magnética tres días antes de estar llena y le toma aproximadamente seis días cruzar y salir por el otro lado”.
Es durante esos seis días que pueden suceder cosas extrañas.
Luego continúa con los efectos que se manifiestan en ambos lados de la Luna, con sucesos realmente extraños como nubes de polvo, electricidad estática, etc.
Aunque la gran mayoría son especulaciones, ya que ninguno de los vuelos tripulados se dio en el momento en que el satélite atravesaba la cola magnética, y la mejor evidencia de los efectos son las fotos obtenidas por la Lunar Prospector, de la NASA, de unos diez años atrás.
En otro artículo, pero saliendo de lo científico, y gracias a Microsiervos, me entero que existe un grupo de bárbaros retrógrados personas que desconfían de su existencia. En realidad están seguros de que la Luna no existe y es todo un engaño perpetrado por organizaciones tan dispares como las sociedades secretas (rosacruces, masones, illuminati) y la NASA, pasando por las universidades de todo el mundo, vaya uno a saber con qué fines.
Pero los tipos han pensado en todo, dicen que antiguamente las referencias a la Luna eran alucinaciones colectivas, hoy serían hologramas mundiales, y desafían a que se les envíen pruebas de la existencia del satélite (OMFG!).
Nunca había oido que existen refutadores de la existencia de la luna!
Hay gente que no tiene nada que hacer y se divierte inventando cosas. Imagino que funcionará asi: se juntan unos amigos jodones que, aburridos, buscan algo con qué divertirse. “Che! y se hacemos correr la bola de que la luna es un holograma o algo por el estilo?”
“dale!”, responden los otros al unísono.
Y asi comienzan a desarrollar teorías que, siempre, alguien apoya y echa a correr como una teoría cierta.
Si yo tuviese más tiempo para juntar información, también haría ese tipo de cosas.Me haría famosa diciendo estupideces y me divertiría mucho.
¿Cuánto tarda en llegar el sopapo si alguien te pide pruebas de que existe algo que está viendo al lado tuyo?
Me imagino que la conversación termina con un Querés pruebas? Acá tenés pruebas! Esiste ahora o querés más pruebas! GIL!
Tomá, este artículo es del blog del anónimo que me corrigió “imágen”.
Mi gran duda sobre la luna es si, al final, fue cierto o no que el hombre pisó su superficie por primera vez en 1969.
OK, la luna no existe. Entonces… las mareas son agua que sube cuando se meten todos los chinos en el mar (que son muchísimos) y baja cuando salen. (?)
Ahí Bater, mandales esa explicación a los giles esos. Aunque yo prefiero pruebas más directas, como la que propone El Teta.
Seeeh!. ¿cómo no me voy a acordar de tu primer blog?. Es más, el día que lo cerraste pusiste “Esto es un 404″.
Si, bueno, de la luna ya hablaron muchos.
“Es durante esos seis días que pueden suceder cosas extrañas”
¿Qué cosas? ¿Quuuué cossssassssss???
Besos y chuchos
Ahh, cierto, ni me acordaba del mensajito ese…bue, voy a tener que pensar en otra cosa cuando cierre este.
Diré solo esto: La luna existe y es de queso!
No se si la luna existe o es una ilusión óptica pero que los lunáticos existen, existen.
Y los soláticos? Existirán?
ahora entiendo qué les pasa a los que viven en la luna de Valencia
Pal yo también me quedé con lo las cosas extrañas y amplié en Aaxón que: la luna tiene en “esos días” una sábana de plasma con carga negativa. Y mejor no digo nada de las nubes de polvo ni de las colas magnéticas porque el coment toma tintes insospechados
DIOSMIDO!!! ya jota me lee los pensamientos, antes de que los tenga!!! es más no sé ni lo que pensé… pero la respuesta es buena.
Además debe andar en esos 6 días que ya Ogino, adorador de la luna, nos advertía: puede pasar cualquier cosa…
(decía 5, pero mujer segura vale por una sola…)