Siguiendo con los culebrones veraniegos, esta semana no nos da tiempo ni para respirar, que ya sucede algo que moviliza a medio mundo.
Son sólo tres casos, pero sirven para mostrar que desde una computadora, aún estando lejos, se puede hacer algo, por más pequeño que sea, para ayudar, agradecer o reclamar por lo que uno cree justo.
Ayer nomás posteaba sobre el castigo a los seguidores de la saeta (dardo o whatever), cuando me entero del final de otra historia que se venía desarrollando desde el domingo. El tema se trató en varios sitios, con mayor o menor profundidad, pero para quienes no se hayan enterado les comento que la cosa es más o menos así:
El daño de tener el sitio apuntado hacia otro lado (le cambiaron los dns del dominio), la pérdida de posicionamiento y publicidad, son irrecuperables, pero al menos, en este caso, la historia tuvo un final feliz y el autor pudo recuperar sus sitios, en los que viene trabajando desde hace muchos años (creo doce, según leí por ahí).
Otro asunto en el que se pudo notar el poder de convocatoria y el activismo de las herramientas sociales, es el relacionado con Facebook y su intento de cambio en las políticas para el tratamiento de los datos de los usuarios.
A continuación la crónica de los hechos:
Y para el final, porque me gustaría que se les quede grabada esta última parte, las repercusiones de la campaña Bloggers Solidarios por Tartagal, y las actualizaciones en el blog oficial.
Pero eso no hace falta, o sí? Yo pensaba que ya todos lo sabían.
Ojo que algunos somos más pelotudos que otros, es fácil darse cuenta.
Estas situaciones nos ayudan a pensar que no todo está perdido.
Besos y afectos
si… especialmente porque muchos de nosotros, sin preparación, dependemos de aquellos que están alertas a estas cosas. Me encanta que la gente se mueva rápido como fue el caso de FB
7:37 pm
Ahhhh… pero los que tenemos blogs somos todos unos pelotudos, te faltó aclarar XD