Finalmente, luego de dos intentos fallidos, la semana pasada pude inscribir a Lumi en el registro civil y ya tengo su certificado de nacimiento y DNI.
Con los dos enanos había realizado los trámites al toque, al día siguiente del nacimiento y sin ningún tipo de inconvenientes. Ahora con la nena la cosa se complicó un poquito a causa del receso sanitario de invierno. Ludmila nació el jueves 16 de julio, así que el lunes 20 fui a inscribirla pero me di con un cartel en la puerta del registro civil que decía que las oficinas estaban cerradas hasta el 27.
El lunes 27 fue el cumpleaños de Gaby, en coincidencia con el inicio de clases, así que luego de llevar a los chicos al colegio, pedí permiso del trabajo para ver si podía anotar a la nena, pero no pudo ser; resulta que la gente de nacimientos sólo anota cinco niños por día porque les falta personal, así que me dijeron que vaya el miércoles.
El miércoles llegué tempranito y cuando preguntaron quiénes estaban para nacimientos levantamos la mano cuatro personas, yo era el cuarto. Oh! sorpresa me llevé cuando llegó la persona encargada del trámite, porque resulta que del día martes le habían quedado dos nacimientos por anotar, con lo cual ya eran 6. Adivinen quién era el sexto.
Sí, acertaron; pero como me habían hecho ir y quedarme al vicio, una señora muy amable (que sólo puedo ubicar como Tuca), me hizo hablar con una compañera para que por favor me atienda esa misma tarde, si es que yo podía ir.
Obviamente que accedí, por lo que ese mismo miércoles a las 17 hs. llegué por tercera vez a la oficina del registro civil y me encontré con una oficina vacía donde sólo estaba la señora que anota los nacimientos. Se acordó de mí y me tomó el trámite de inscripción al instante, muchísimo más rápido que me hubiese quedado esa mañana. A las 17:20 ya estaba libre y mucho más tranquilo.
El viernes pasé a retirar los documentos de Lumi y me los dieron sin problema, ahí mismo saqué las copias y las hice certificar a una velocidad sorprendente para ser administración pública, al menos para lo que la gran mayoría de la gente supone que debe ser un trámite público.
Todo el post viene a ser una reivindicación al empleado del registro civil, al menos aquellos con los que traté en este caso, y que no fueran tan bien tratadas por parte de algunas personas que fueron a realizar trámites y no les gustó tener que respetar turnos y condiciones que no son ideas de los empleados sino que es la normativa vigente. Incluso escuché a un maleducado decir que la señora de nacimientos “se rasca el _____ todo el día”, siendo que la mujer desde que llega hasta que se va se la pasa atendiendo al público y registrando sus trámites, lo sé de haberlo visto, pero claro, es fácil putear al empleado cuando sos un irresponsable que vas a anotar a tu hijo/a varios meses luego que haya nacido.
En fin, aunque no lean esto me gustaría que sepan que les estoy muy agradecido, más allá de que ese sea su trabajo, pero en mi caso no tenían obligación de atenderme por la tarde, por ejemplo.
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Me pasó una vez en el Anses, me comí 4 horas de cola, y cuando llego a que me atiendan el tipo que me atiende me dice que me faltó no-se-qué-papel y debía estar firmado por el empleado!! (Que, aclaro, no era yo). Pero no se si notó mi cara de pánico por tener que volver a esperar 4 horas o qué, pero me dijo “Dejá que yo la completo.. y firmás vos ;¬)”
Pero así como tengo buenas experiencias, tengo malas, con empleados públicos que no tienen ganas de laburar. En una ocasión llegaba casi corriendo a la Secretaría de trabajo (Cierra a las 11 AM) y a las 10:55 me cruzo a la empleada en la esquina que ya se iba para su casa!!. Un garrón..
Btw, me fui al carajo, que bueno que Lumi ya sea una Fuentes oficial (Que no es lo mismo que una fuente oficial). Saludos para la familia! Y Plics, obvio.
Hay que hacer lo contrario a lo que hizo el general. Hay que premiar por hacer las cosas bien y laburar, en vez de “premiar” por no hacer nada. Capaz que así logramos que esta cultura de “dame porque tengo el derecho, así me rasque todo el día” se termina.
Hacer trámites en oficinas públicas siempre es un lío porque se llena de gente, los empleados con cara de traste y el público siempre apurado, pero en este caso me fue bien y me pareció que estaría bueno comentarlo.