Arranqué en la docencia en el 2002, con una suplencia por pocas horas y no me gustaba para nada, pero eran unos pesos extra que necesitaba con urgencia (hacía poco que me había casado y ya venía mi primer niño). Luego quedé como interino cuando se creó una nueva división en ese colegio, y a la vez entré en la escuela donde estoy actualmente. O sea, hubo una época (como tres años) donde daba clases en dos escuelas a la vez y seguía sin resultarme muy agradable, aunque la piloteaba bastante bien.
Al tiempo tuve que renunciar a ese cargo y quedarme solo con el del colegio donde sigo al día de hoy. A ese cargo debo haber amagado renunciar más veces de las que tengo memoria, pero por una cosa u otra nunca lo hice. El sueldo del colegio paga el auto y los gadgets, mientras el otro me sirve para vivir (comida, ropa, escuela de los enanos, etc.).
Quizás por eso nunca lo dejé, pero actualmente mi trabajo docente me gusta más que antes, por varios motivos.
Cada vez me gusta más. Es el trabajo más reconfortante de todos los que haya tenido. No hay nada que se compare a ver cómo un chico aprende y desarrolla ciertas habilidades gracias a lo que uno le brinda.
Educar es más importante que brindar Internet. Aún cuando trabajando en un ISP uno es responsable que la gente pueda acceder a la información, el contenido de lo que ven los clientes no es responsabilidad de la empresa, a la cual le da lo mismo un abonado que use la conexión para piratería, pornografía o vender merca.
Con los años aprendí a tomarle el gusto. Actualmente soy mejor docente que cuando empecé hace más de siete años, lo que es lógico, uno aprende a enseñar. Y no es solo un juego de palabras, porque pararse frente a un grupo de adolescentes, lograr su atención y motivarlos a trabajar no es algo muy fácil, mucho menos para alguien tímido y corto de genio como yo, que además, nunca recibió formación pedagógica sino que entró en esto de la enseñanza más por necesidad que otra cosa.
Se ganan amigos. Los chicos crecen y cuando dejan de ser mis alumnos pasan a ser ex-alumnos, conocidos e incluso con algunos hemos logrado cierta confianza y trato amistoso: nos encontramos en algún bar o boliche más de una vez, jugué al padel con muchos de ellos y hasta intercambiamos mp3 de música con otros.
Y lo mejor de todo es que disfruto cada vez que estoy en el aula, aunque los pendejos me hagan renegar y no tengan ganas de atender, es una actividad que me encanta.
Como dice el refrán, aprendí a querer lo que tengo.
Enseñar y ver como alguien aprende de lo que vos podés decir es una sensación hermosa. Me gusta enseñar, y puedo ponerte a varios de testigo que me han dicho que me tendría que dedicar a eso.
Mi hermana, por ejemplo, cada vez que tiene pruebas, de lo que sea, viene a que le explique las cosas. Y me dice que mientras hace los exámenes se acuerda de lo que yo le dije, y no de lo que le dijo la profesora.
Como sea, más allá de alguna clase particular, si quiero enseñar necesito un título de “algo” y más experiencia que ayudar a los amigos con sus dudas.
Como hacés vos, dar clases y laburar en otro lado, siempre que no te consuma todo el día, me parece muy interesante.
Información Bitacoras.com…
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Enseñar me encanta y las veces en las que lo hice lo disfruté muchísimo.
También las charlas, capacitaciones cortas, etc.
Lo que nunca pude terminar de aprender es a lidiar con adolescentes. Los adultos son geniales, los niños también, pero ese intermedio… ¡socorro!
Recuerdo a esos profesores de secundario a los que volvimos locos con mis compañeritas en nuestro paso por las aulas y me dan ganas de ir a pedirles diculpas a todos, uno por uno, y agradecerles por el tiempo y la paciencia a los que nos lograron soportar.
Los últimos tres párrafos me hicieron acordar al trato que tengo/tenemos con mi profe de Gimnasia
Ojalá hubiera más profes como vos, que disfrutan enseñar y no solo lo hacen por el tema monetario…
Saludos!
Supongo que lo mas agradable para un profesor debe ser hacer el trabajo a gusto y con ganas.
)
Además, con los alumnos se gana mucho y se aprende…
Yo hablo por mi pequeñisima experiencia de cuando fui “profe” de computacion para niños de 1° grado (todo un año completo me aguantaron!!
Y en verdad, a pesar del “stress” (porque no nací para atender tanto niño a la vez) me encantó ser la profe y llevarles tareas y todas las responsabilidades que se adquieren.. .
Por cierto, te felicito, aunque nunca te vi te imagino de muy buen semblante y humor con tus “chicos” =)
te admiro
Gracias gente, les comento que no soy docente de formación ni vocación, sólo cai en eso por necesidad, como muchos.
Y como siempre, antes de dedicarme “oficialmente” a la enseñanza, ya tenía mi pequeña experiencia dando clases particulares a alumnos secundarios y universitarios, entre estos últimos mi vieja e Inés
Cómo te endiendo guty!
) y hablar en público me daba mucho pudor (aún hoy igual eh).
En mi caso yo he sido ayudante y la verdad sabía que era algo que me iba a costar muchísimo… soy intovertido (aunque no lo parezca
Así que fue todo un desafío para mí… 2 meses de preparación intensiva (más de 9 horas diarias) durante el verano… y después nos largaron a las fieras! (aka los alumnos).
Si bien tuvimos una excelente introducción a la pedagogía en la cancha es donde se ven los pingos… y enseñando es donde realmente se aprende.
Me ha pasado de dar clases en 3 turnos seguidos (cada turno de clases son de 4 horas) y la diferencia en tre la primera y la última (donde los temas eran los mismos) es totalmente distinto… la última clase obviamente era la mejor que daba, je.
A mí también me encanta dar clases guty, pero mucho más me gusta tomar exámenes orales: ahí he aprendido muchísimas cosas de los alumnos (que muchas veces he utilizado también en mis exámenes y fueron efectivas =P).
En mi caso era ad-honorem y un año en el único momento que podía tomar examen era durante los parciales, lo cual me desmotivo un poco de seguir dando clases (y que mis colegas ayudantes no cobraban hace 1 año por el puesto rentado y tenían mayor carga horaria).
Si alguno de ustedes tiene la oportunidad de dar clases no la desaprovechen, es una excelente oportunidad para aprender a pasos agigantados
ah!… siempre hay ganas de volver… pero por el momento hay otras prioridades
@Johncross
Es verdad, se aprende mucho de los alumnos.
Que bueno que tuviste formación pedagógica antes de largarte al curso.
En el colegio donde estoy me pasó que fui con mi carpetita y me dijeron “sí, sí, venga, acá están los chicos” y me dejaron frente al curso así de una. Por suerte yo ya tenía algo de experiencia en otro colegio, donde me hicieron lo mismo
Hola yo di clases por primera vez la semana pasada y tuve una sensacion agridulce. No me terminò de cerrar la cuestion docente. Nio el colegio ni la dueña ni el pago que me dijeron que te pagan de aca a tres meses, ni el tiempo que voy a perder para estudiar ya que no me recibi todavia y ademas tengo otro trabajo en comercio. Hice mal en dejar para estar mas adelantado en mi carrera y dedicarme un poco mas a mi antes de dar clases? toda mi gente cercana dice que me equivoquè en mi desicion. UStedes que piensan?