Hay cosas que nunca cambian, que siempre serán iguales, por ejemplo, el regreso al trabajo luego de las vacaciones: siempre es un caos.
Entre la mala onda propia por tener que volver y la desidia de los que estaban esperando para irse, es todo un despelote.
Volver al trabajo significa retomar el ritmo, reacostumbrarse a los pequeños o grandes problemas diarios, priorizar tareas, organizar el tiempo, etc. lo que de por sí ya nos cuesta bastante luego de los poquitos días de vacaciones, se hace aún más complejo si durante nuestra ausencia, por la razón que sea, hubo que modificar alguna cosa.
Entonces ahí debemos ponernos al tanto de las novedades como podamos porque quien estaba cuando se hizo el cambio regresa en dos semanas (o más), y no corresponde molestarlo durante su licencia para consultarle, porque a uno mismo no le gusta que lo llamen del trabajo cuando está de vacaciones. Y ahí vamos, a los ponchazos tratando de entender qué fue lo que se hizo, cómo y por qué, hasta que le agarramos la mano. Pero claro, mientras estamos aprendiendo lo nuevo, lo viejo tiende a alertarnos, como que los procesos anteriores se ponen celosos y demandan atención, algo así como los hijos cuando llega un nuevo hermanito a casa (de eso sé bastante).
Así es que los primeros días, luego de las vacaciones, son una factoría de estrés, de un lado para el otro, tratando de ponerse al día, consultando, arreglando los errores propios y ajenos, a los pedos, como decimos en el barrio.
Es lo malo de salir primero de vacaciones, al volver se está solo con cosas nuevas y viejas, todo junto; en cambio cuando se sale en la segunda tanda, mientras los compañeros están de licencia la cosa sigue más o menos como siempre, con más tareas, claro, y luego al salir de vacaciones y volver, ya están todos y se puede poner al día más fácil, sin molestar ni tener que deducir los cambios.
Lo bueno es que dos semanas pasan rápido, al menos las dos anteriores se me fueron volando.
Y ni hablar si te encontras con algún “Chiste” de tus compañeros de trabajo en tu escritorio, o conque te sacaron las biromes y la abrochadora.
Y por supuesto no nos podemos olvidar de las 2 docenas de alfajores que reclamaran!
Información Bitacoras.com…
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Guille, que sorpresa verte por estos lados!
Seh, encima todos preguntan “qué me trajiste? Y los alfajores?” como si hubiesen colaborado para el viaje #mataratodos
Lo que descansaste en tus 15 dias de vacaciones se te esfumo en 2 dias de trabajo…. grgrr