¿Vos te creías duro porque trepas acantilados sólo con las manos y pies sin usar cuerdas? Te cuento que eso es nada en comparación con esta competencia, exclusiva para machos con mucho huevo y nervios de acero.
Yo quise participar en la liga local pero Inés me amenazó de muerte si volvía con la ropa toda manchada.