Ciclos

Los que tenemos miles de intereses y sólo una vida, solemos renegar del poco tiempo que hay para aprender o practicar algo que nos gusta.

Por eso, no queda otra que hacerlo por turnos, aunque estos lleven varios días, meses o años.

Y, aunque así parezca, no lo digo a modo de justificación por estar retomando el blog luego de tanto tiempo…bueno, un poquito sí, pero la principal razón de la reflexión anterior es algo que me pasó durante el fin de semana largo y continúa en estos días.

Aprovechando los días de descanso, Inés tuvo una idea brillante: tirar un poco de las porquerías que tenemos acumuladas en la casa. Así que nos pusimos en la tarea de abrir cajas y bolsas llenas de tierra, revisar su contenido y decidir si valía la pena seguir conservando o desprenderse de ello.

Me vi repasando la historia de mi vida desde dos décadas atrás, pasando por los años de la universidad, alguna incursión en el ajedrez, astronomía, unos pocos escritos de mi época literaria (?) y muchísmos recuerdos de cuando estábamos de novios con Inés.

Debo confesar que me costó mucho más de lo que pensaba despedirme de algunas cosas, que en realidad no utilizo desde hace años y no las necesito, pero el saber que ya no van a estar me da una sensación extraña. No es nostalgia ni tristeza, pero algo similar, con un toque de temor.

Entre las cosas que tiré y me dolió bastante, estaba mi primer notebook, que compré más o menos cuando comenzaba con este blog en Blogger (blogspot) hace como diez años. La pobre ya no daba más, la batería estaba completamente agotada (no la tiré en la basura, sino que se la quité para llevar a un sitio que recoge pilas y baterías), la pantalla parpadeaba, el touch ya no respondía, tenía rayones por todos lados pero seguía en casa, no sé bien para qué, pero estaba.

Así como me cuesta desprenderme muchas cosas viejas, me encanta sumarme a otras nuevas, hace unos años fue la fotografía, desde hace tres estoy corriendo, supongo que en algún momento será algo más lo que ocupe el centro de mi interés.

Lo cierto es que lo aprendido y vivido antes no se puede descartar, es lo que me trajo hasta acá, a interesarme en esto que hoy me gusta más que nada. Por eso, aunque sea muy de vez en cuando, es lindo retomar lo de antes, regresar un ratito al pasado, recordar el camino transitado y prometerse volver.

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6 comentarios en “Ciclos”

  1. Me encantó!
    Asi como vos retomás esto luego de años, yo también vuelvo al ruedo.
    Es como que hay cosas que hacen un pico, y luego decaen por un tiempo para volver a retomarse. Muchas otras en cambio, no se retoman nunca mas.
    Debe ser el círculo de la vida como dice en el rey leon.

    Abrazo!

  2. Así es. Todo es cíclico, a veces dura más y otras menos.
    Lo lindo es saber que se hizo algo y no quedarse con el “qué hubiera pasado si…”
    Gracias por el feedback, saber que alguien lee ayuda a continuar.

  3. Welcome back.

    Yo soy al revés. Cada vez que limpio tiro algo. Si limpiar a más seguido tendría sólo una cama y una compu y nada más.

    Lo que sí hago, y te lo dejo de consejo, es sacarle fotos a las cosas, antes de tirarlas. Así algo queda, como pequeño recuerdo de su existencia. Este artículo hubiera quedado muy bien con una foto de la susodicha notebook.

  4. Hola amigo, hace mucho no toco un teclado para dejar un comentario, pero por algo he vuelto a tu blog, posiblemente porque guardo en mi los mejores momentos de aquella vida online que deje hace ya un par de años, y que todavia no se ha convertido en un ciclo, pese a que lata en mis deseos.

    Soy de los que no dejan cosas guardadas, sino del que las utiliza para dar sentido a su fin, y cuando ya no lo prestan, las dono o acerco al tachito de basura. Tampoco me apego, sin ser un insensible, paso a lo siguiente.

    Espero leerte pronto. Abrazo grande!

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