Debianizado

Aunque Ubuntu sea la distribución con más aceptación, dominante del escritorio linux y todo lo que quieran, Debian, que es la base de Ubuntu, está tercera, pero si nos fijamos en los servidores me animaría a afirmar que anda primera o segunda bien cerca.
No sé si será que uno es debianero desde hace mucho tiempo, pero últimamente ando viendo el logotipo de esa distro por todas partes.

Ejemplo 1: en los dibujos animados que ven mis niños.

Pinky Dinky Doo

Ejemplo 2: en los vinos.

Vino Carcassonne

O tal vez el logotipo esté tan bueno que los diseñadores lo están copiando a lo loco, aunque ninguna copia es tan descarada como esta que denuncian en el blog Entre tuxes y pepinos.

En fin, a lo mejor veo mucho ese logo porque tengo puesta la camiseta de debian.

Blanca sorpresa

Corría el mes de septiembre del año 1975, apenas diez días antes del nacimiento del autor de este blog nevaba en la Ciudad de Todos los Santos de la Nueva Rioja.
Tuvieron que pasar poco menos de treinta y dos años para que el fenómenos meteorológico se vuelva a hacer presente por estas tierras desérticas.
A pedido de Corsi acá pongo un par de fotitos tomadas en el taller mecánico de mi tío (sobre los autos se acumula mejor la nieve, así que aprovechamos).





Esclavos cómodos

Hace un par de años escribí en un blog anterior algo así como qué era lo que motivaba a las personas en su peregrinar diario, y había propuesto un par de teorías. Una de ellas decía que todo lo que hacemos es por egoismo, otra que el fín último de nuestras acciones es evitar el aburrimiento, y alguien en los comentarios sugirió que todo lo que hacemos es para lograr alguna victoria sexual (ya se imaginarán quien fue).
Viendo en perspectiva lo comentado allá por el 2005 me vuelvo a preguntar por qué será que muchos nos afanamos en trabajar durante muchísimas horas y buscamos desesperadamente alcanzar ciertos niveles de ingresos o aspiramos a una vida “mejor” a la que nos toca en suerte.
Como no podía ser de otra manera, tengo otra explicación para sumar a las anteriores: la gente trabaja sin descanso para poder descansar sin trabajar. Aunque parece un juego de palabras (en realidad lo es) lo que quiero decir es que todos los que nos mantenemos ocupadísimos durante toda la semana y llegamos al viernes agotados lo hacemos no porque nos guste la tortura de los horarios, las corridas, los jefes, etc. Ni siquiera porque nos interese el dinero…la verdad que sí, por lo menos a mi me interesa que me paguen y cuanto más cobre mejor, pero no por lo que significa la plata en si misma, sino por lo que uno puede llegar a lograr con ella (fruto del trabajo, claro): la posibilidad de descansar, de estar cómodos, con menos preocupaciones.
Un ejemplo de ello son aquellos que se matan haciendo horas extras para luego tener días de franco, o sea, trabajan más hoy para descansar más mañana.
Otro: si hay trabajo seguro que hay comida, pero si hay más trabajo hay menos tiempo, pero más dinero, por lo que uno puede ir a la rotisería, lo cual es más cómodo (y caro) que cocinar. Ahora si uno no dispone de casi nada de tiempo y necesita hacer algo mientras otros se ocupan de la comida seguramente llamará al delivery, que es más caro aún que buscar en el negocio por cuenta propia. Algunos lo hacemos no por falta de tiempo, sino por ahorrar trabajo de tener que salir, para el ejemplo es indistinto, el punto es que la comodidad manda.
O sea, somos esclavos no del trabajo ni del dinero, sino de la comodidad. Somos unos bichos raros que se toman mucho trabajo para no tener que trabajar, al menos los que no nacimos en cuna de oro.

Hornero

A ver si alguno de los riojanos adivina (o sabe) donde está este nido de hornero.

Pista: es un lugar donde todos pasamos por lo menos una vez a la semana. Por lo menos yo voy por ahí casi a diario. La respuesta en breve.

PD: perdón por la calidad de la foto, pero está sacada con el teléfono.

Con A

La Maga apaña a la gata. Jamás la matrataba.
La gata ama a la Maga: atrapa las ratas, caza a las arañas.
La Mala Dama atraca para la batalla.
Las malas ganas la arrastran hasta la Maga.
La Maga alza la bara, ataca, la lanza pasa…falla, fracasa.
La Dama alcanza a la Maga, clava la daga, marca la panza, largas llagas la amargan.
La Mala Dama gana, las llamas, altas, atrapan la casa.
Malvada, la Dama, salta, anda hasta la mar. Ya nada la alcanza.
La Maga, maltratada, llama a la gata, habla: “gata, acaba la matanza”.
La gata alza las garras. Arrastra a la Maga hasta la cama.
Las patas atacan la garganta, arrancan la faz, aplastan la cara.
La Maga calla. Las sábanas la tapan.
Alma arrancada al hada.
La gata la ama. La mata.
Paz. La Maga acaba.