Entrevista a los riojanos participantes del Ironman de Sudáfrica

Esta es una linda nota en la que tuve el placer de participar como fotógrafo (?) y amigo, tanto de la periodista como del entrevistado.

A quienes me siguen en Twitter y me tienen de contacto en Facebook seguramente ya les debo haber contando sobre estos chicos, pero no podía faltar la palabra de primera mano, el relato de ellos mismos sobre lo que significó participar de tremenda prueba.

La nota original pertenece al semanario Datarioja, y fue escrita por la amiga Jimena.

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Primeras impresiones con Garmin Forerunner 210

Un par de semanas atrás les consultaba sobre gadgets para running, ya que estaba indeciso entre una pulsera (FuelBand, FitBit, etc.) o un reloj con pulsómetro y GPS.

Basándome en sus respuestas y considerando el uso que le voy a dar, me decidí por la segunda opción, un poco más cara pero también más acorde a lo que necesitaba.

La semana pasada me llegó el reloj con pulsómetro, un Garmin Forerunner 210, que trae, además de la banda cardíaca, un podómetro para las zapatillas, que mide la cadencia y de paso sirve para controlar la distancia en interiores.

Así como correr con o sin música cambia muchísimo las sesiones de trote, el uso del pulsómetro y el GPS son un must para todo aquel que quiera dedicarse al running y entrenar con mayor seriedad. Es fundamental para controlar y llevar un registro detallado de cada sesión, saber cuando estamos presionando nuestro físico o, al contrario, si nos relajamos demasiado. Además, tener a mano un histórico de nuestra evolución es muy interesante, ya sea para planificar los próximos entrenamientos o incluso como motivación.

Me decidí por este equipo porque conocía la marca por tener el navegador en el auto, además de las buenas impresiones que me dieron algunos de mis mentores (?). El modelo que compré es de los más básicos, ya que existen otros más completos, con wifi, posibilidad de cargarle mapas y demás funciones, pero por ahora me sobra con lo que tiene el 210.

Antes de tener el Garmin, salía a correr por sitios conocidos que ya tenía medidos, calculando mi paso y distancia a ojo, con un reloj común. Más o menos sabía a cuánto corría y la distancia que hacía, pero no es lo mismo tener “una idea” de lo entrenado que la certeza que brinda un dispositivo diseñado para esa función específicamente.

A modo de ejemplo, les cuento lo de mi última salida, en la que hice 10km en poco menos de 59 minutos a ritmo de fondo, o sea, un poco por debajo de la velocidad de carrera. Yo más o menos sabía que podía hacer los 10 kilómetros en menos de una hora, ya los había corrido algunas veces, pero está bueno tener la confirmación con datos precisos.

Veremos cómo sigue la evolución de esto, que me ha enganchado muy fuerte, aunque tenga que aguantarme los dolores, el cansancio y vivir con hambre permanente. Los beneficios son enormes y se disfruta a lo bestia.

La GoPro de Superman

Las cámaras de acción, de las que GoPro es el líder indiscutible, están cada vez más de moda.

Y es que a la gente (me incluyo) le gusta exhibirse haciendo lo que más le gusta para compartir, de algún modo, su pasión por ciertas actividades físicas.

Así es que abundan los videos de deportes extremos, paracaidismo, aves y mascotas, hasta llegar al que nos compete: la GoPro de Superman, para que vemos al mayor de los superhéroes en acción desde su propio punto de vista.

Necesito un gadget para correr

No quiero ponerme pesado, pero nuevamente voy a hablarles de mi nuevo hobbie: el running.

Y lo de nuevo es relativo, ya que arranqué con esto hace unos 1o meses (en abril del año pasado) y desde entonces no pude parar, salvo algún bajón en la cantidad de sesiones semanales pero nunca lo corté del todo.

A medida que fui avanzando, me di cuenta que necesitaba algo más que ganas y tiempo para salir a correr.

Al principio salía a correr con zapatillas de tenis, que uso para jugar al padel, el celular en el bolsillo o en la mano y los auriculares del móvil, necesarios para seguir el plan C25K. Vinieron cambios de auriculares por unos deportivos, primero con cable y luego inalámbricos, a lo que se sumó el brazalete para llevar el teléfono con comodidad.

Pasadas las primeras semanas decidí pasarme a las zapatillas de running, mucho más cómodas y livianas, pero sin tener mucha idea de lo que estaba comprando. Tuve suerte y nunca me molestaron, hasta hace un tiempo, pero esa es otra historia.

Completados los programas de 5 y 10 km me di cuenta que no sólo podía hacerlo sino que me era posible mejorar, al punto de animarme a correr alguna carrera popular. Dejé la cinta del gimnasio y volví a correr exclusivamente en la calle. Al poco tiempo largué el teléfono y los auriculares y aprendí a dejarme llevar, soltarme, permitir que mi cabeza vuele por donde le plazca mientras las piernas se turnan en el impulso.

Ahora estoy en un momento en el que necesito controlar mejor lo que hago, saber cómo va mi ritmo cardiaco (no tengo 20 años), a cuánto estoy haciendo el kilómetro, qué distancia voy recorriendo y poder ajustar mi paso al vuelo de acuerdo a esa información. Lo que hago es salir por dos o tres circuitos que tengo medidos y con check-points en distintas distancias (400 metros, 1 km, 2 km, etc) y controlar el tiempo con mi reloj común. Esto me sirve por el momento, pero no siempre porque a veces me dan ganas de correr en lugares nuevos y no tengo idea de la distancia recorrida, salvo a “ojímetro” de acuerdo al tiempo empleado.

Necesito un gadget para correr que me tire estos datos y pueda consultar durante la carrera. El celular no es opción porque no puedo verlo cada vez que quiera, salvo que lo lleve en la mano, lo que es muy incómodo, así que supongo que deberé optar por alguna pulsera tipo FuelBand, FitBit o similar, o bien por un reloj con pulsómetro y gps.

No conozco las primeras así que no sé si te brindan toda la información al momento o hay que conectarlas luego a la pc para descargar los datos, tampoco sé de los segundos, pero veo que es lo que utilizan los corredores que ya llevan un tiempo en esto.

Así que acudo a vuestra sapiencia para pedir consejo, referencia y recomendaciones.

Muchas gracias.

Links de lunes

¿Otra vez lunes? Recién estamos terminando el segundo mes y ya necesito vacaciones de nuevo.

Que bueno que el próximo fin de semana es largo y vamos a tener cuatro días de descanso…momento! El fin de semana comienza a fin de mes y se extiende hasta el 4 de marzo, o sea, no se cobra hasta el miércoles, con suerte.

Posts recomendados:

¿Se hace o se nace?

¿Cuántas veces nos ha tocado considerar sobre nuestras capacidades para alguna actividad viendo como algunas personas, con menos esfuerzo, logran mejores resultados?

Se dice que hay quienes tienen talento para ciertas cosas y otros debemos esforzarnos para llegar a la mitad de lo que ellos hacen.

Paradójicamente, suele ocurrir que quienes cuentan con facilidad para realizar algo, se esfuerzan menos y sus resultados no son todo lo bueno que podrían de acuerdo a su potencial; y aquellos que no cuentan con esa cuota por naturaleza, le meten mucho laburo y consiguen equiparar, o incluso superar, a sus pares “mejor dotados”.

Lo hemos visto muchas veces en la escuela, con alumnos que apenas estudiaban y terminaban aprobando con lo justo (o por encima del promedio) y otros que se pasaban los fines de semana encerrados con los libros y obtenían muy buenas notas (también estaban los que estudiaban y no pegaban una). También se observa en los deportes, con atletas técnicamente dotados que no logran trascender y otros de habilidades inferiores pero que con su garra terminan superándolos y logrando más éxito, siempre en lo deportivo, claro.

Lo cierto es que lo mejor es tener un poco de cada cosa, un poco de talento es necesario para no tropezar desde el primer paso, pero la actitud y el entrenamiento son fundamentales para lograr desarrollar ese potencial.

Acá la explicación científica:

Corriendo por la vida

Clic para ampliarEl año pasado les comentaba de mi incursión en el running, de la mano del programa C25K. Lo hice más que nada por una cuestión estética y de salud, mi peso se estaba disparando hacia arriba y había llegado a un talle que para mi era lo máximo que podía soportar.

Como hago siempre que me acuerdo de esto, voy a agradecer mis mentores Clau, Joan y Ceci, por quienes me enteré de la existencia de C25K y me decidí a mover las piernas.

Pude completar las nueve semanas del plan y los beneficios fueron evidentes: baje de peso y de talle de pantalones (comprobado en varias oportunidades) y me sirvió para mejorar la capacidad aeróbica en padel, aguantando mejor los puntos largos y recuperarme más rápido, amén de cansarme menos en el mismo tiempo de juego.

Intenté continuar con el paso siguiente, pasar de 5 a 10 km, pero no pude seguir el programa por una cuestión de tiempo, ya que mis sesiones de running eran en la cinta del gimnasio y muy de vez en cuando en la calle, y no daba trotar durante una hora en la cinta y de ahí meterle a los fierros, terminaba destrozado.  Hace un tiempo, cambié de gimnasio y en el nuevo no tienen cinta, así que no podía correr ahí, lo que me obligó a volver a la calle, aunque no tan seguido como me hubiese gustado, lo que sumado al clima de mierda del verano riojano, me hicieron caer de tres sesiones a una sola por semana.

Afortunadamente, me animé a correr con calor y todo, aprovechando las últimas horas del día, acompañado con mucha agua y ropa fresca, y pude volver al ritmo habitual, aunque con sesiones que no superaban los 35-40 minutos y un máximo de 6 km. Y entonces llegaron las vacaciones en las sierras de Córdoba, con lindo clima, río y terrenos que invitaban a correr hasta quedar sin piernas.

Salí a correr por la orilla del río en San Antonio de Arredondo (a unos 4-5 kms) de Carlos Paz y luego comentaba en Twitter que me había olvidado de llevar el armband para el celular y tuve que usar el mp3 de mi hijo, que pesa menos y cabe cómodo en el bolsillo del short. Matías me dijo “hacete hombre, corré sin auriculares” y de paso me comentó que había una carrera en esa localidad al día siguiente. Así que nos inscribimos con los enanos, corrimos, cada cual en su categoría, y pasamos una tarde-noche increíble, con muchísima energía por parte de la organización y la gente que se sumó para participar. Fue mi primera experiencia corriendo en un evento y la disfruté muchísimo, anduve bien, llegué entero y con mucho resto, algo que no me esperaba, aún cuando la distancia era corta.

Seguramente, alguien pensará que llego tarde a esto, lo cual puede ser cierto pero no me preocupa; de hecho, en la carrera de San Antonio de Arredondo, participó un corredor que tiene la edad de mi abuelo (83) y corrió la misma distancia que yo y lo hizo más que bien. Si tomo a ese señor como parámetro, podría afirmar que me quedan varios años para seguir dándole al trote.

Ahora me preparo para hacer 10 km, que si me pongo los corro, pero quiero hacerlo con dignidad, sin terminar todo roto. Por ahora vamos bien, ya veremos como llego al final del plan, mientras tanto, sigo disfrutando de las corridas y el cansancio posterior.

Mientras las piernas me puedan sostener, no debería preocuparme por el resto.