Video nerdísimo, no se lo pierdan
Ya sé que vengo posteando mucho robo a youtube video, pero esto es imperdible.
Seguramente más de la mitad es fake, pero no por eso deja de estar genial.
Ya sé que vengo posteando mucho robo a youtube video, pero esto es imperdible.
Seguramente más de la mitad es fake, pero no por eso deja de estar genial.
Quiero este reloj en alguna pared de mi casa, y que sea bien grande para tapar las nuevas manchas de humedad que dejó la lluvia de estos días.
No sé si es redundante o recursivo, pero creo que hay dos agujas de más, la del minutero y segundero podrían haberse obviado, total la de la hora se mueve gradualmente entre una hora y otra, permitiendo calcular los minutos (aunque sin tanta precisión).
Original aquí.
Yo soy una de esas personas pelotudas que se encariñan con ciertos bienes materiales y sufre cuando les pasa algo, como si se tratara de seres vivos, una mascota, ponele.
Y no solo por el valor en dinero que tengan las cosas, por ejemplo, el tlevisor es más caro y tiene más tiempo en casa que mi celular pero si se rompe y tengo que reemplazarlo no lo sentiría más que por la plata, muy diferente sería si le ocurre algo a mi teléfono.
Si me roban, se me pierde o se rompe mi celular es como si me dejaran en bolas. Alguna vez me lo olvidé en casa y me sentía totalmente desconectado, aún cuando tenía la notebook con internet y el corporativo del laburo.
La notebook es otro de esos objetos que despiertan mi aprecio más allá de lo razonable. Va camino a su tercer año (en junio o julio) y no ha parado ni un solo instante desde que la tengo, todos los días está a full conmigo en casa o en la oficina, pasamos muchas horas juntos y serían más de no ser porque uno tiene otros asuntos que atender, como la familia y la alimentación (para ir al baño no la dejaría).
Aunque estaba buena cuando la compré, actualmente no es de lo mejor, pero se la banca y a mi me sobra para lo que la utilizo. Si no se me rompe o me la roban, creo que voy a tenerla por mucho tiempo más, probablemente hasta sus últimos días.
Con el auto me pasa eso de tenerle afecto y eso que no soy un tipo fierrero, de esos que saben cuantos caballos tiene su auto, ni que lo viven cuidando y limpiando. Al contrario, mi coche siempre está sucio y con la nafta en reserva, pero lo quiero mucho al guacho. El me llevó a pasear por toda la zona de las sierras y a enamorarme de cada lugar que visité. En sus cortos cuatro años de edad, hizo más viajes que mi auto anterior y es en parte responsable de que mis enanos estén esperando las vacaciones de verano para viajar.
Cuando cambié de auto, me dio mucha pena desprenderme del anterior, un Renault 9 modelo 1995, que me acompañó por más de once años, en él fuimos a tener nuestro primer bebé. A veces lo veo con nuevo dueño y está hermoso (el auto, el chabón no es de mi tipo), bien cuidadito, siempre lustroso y parece que anda tan bien como cuando estaba conmigo. Me da una especie de nostalgia, como cuando ves a una ex con su nueva pareja
También tengo ciertos sentimientos irracionales hacia la paleta de padel, pero eso se los cuento en otro post que sale en unos días.