Tomar una foto

No es un secreto que desde hace unos meses me enganché con la fotografía, una actividad por demás interesante y llena de alternativas en la que uno nunca deja de aprender.

Como arte es algo apasionante y como terapia no tiene comparación, la verdad que me encanta y cada vez estoy más metido y con ganas de experimentar, aunque me frena un poco el tema económico.

En el curso que estoy haciendo, los chicos que nos enseñan, en la primera clase nos hablaron de algo que va más allá del equipo y la técnica: la pasión y la actitud frente a la fotografía, ya que cualquiera puede apuntar y disparar y no por eso llamarse fotógrafo.

Algo así es lo que cuenta Canon en este comercial de 2011.

Update:

Este otro, que acabo de ver en FB está aún mejor:

Break your routine

Break your routineCada tanto hace bien cambiar de aires, especialmente en esta época del año, justo a la mitad, cuando el comienzo está tan atrás como el final hacia adelante, cuando parece que enero fue hace años y diciembre no llega más.

Y no me refiero necesariamente a viajar, por ahí basta con mirar las cosas desde otro ángulo. Nada como un descanso, una escapada a la rutina, aunque no tengamos vacaciones. A veces alcanza con aprovechar el fin de semana y hacer cosas diferentes, por ejemplo, olvidarse de dormir hasta tarde y salir a desayunar en familia en alguna confitería, cambiar el televisor y la play por el cine y el teatro. Faltar al partido de fútbol con los amigos y pegarse una escapada a la plaza con los hijos, la novia o solo, aunque sea para tirarse a leer bajo un árbol.

Recuerdo un año que no viajamos a ninguna parte para las vacaciones de invierno y nos dedicamos a pasear por la ciudad con ojos de turista, comiendo afuera, visitando los (pocos) paseos, yendo al cine (todavía había salas), viendo vidrieras sin apuro por el centro, en fín, cosas de turista, y la pasamos muy bien.

Hay gente que cuando necesita un cambio, se corta el pelo, compra ropa nueva, pinta la casa, o modifica su conducta sexual, cada cual tiene su método y lo que funciona para algunos tal vez no sea efectivo para los demás, pero vale la pena intentarlo.

El cambio de la rutina, aunque sea en pequeñas dosis, y de actitud frente a lo cotidiano puede ser muy positivo y ayudarnos a llegar hasta el final del ciclo sin que nos mate la ansiedad.

Imagen by Mikey Burton.