Links de lunes

Muy buen lunes para todos!

Ya pasó el dia de la madre (espero que las mamás lo hayan pasado muy bien) y el clásico rosarino, que ganó Rosario Central, que se volvió a jugar luego de algunos años para alegría de mis amigos comegatos.

Pero todo eso fue ayer, hoy debemos comenzar la semana como lo hacemos habitualmente.

Posts recomendados:

Kickalicious, pateando con un guante

¿Se acuerdan del video de la semana pasada del golazo de futsal?

Ok, este pibe, futbolista también pero de otro tipo, es el master of the universe pateando la ovalada.

Si no me creen, vean con sus propios ojos…sí, seguramente es trucho. Continúa leyendo Kickalicious, pateando con un guante

La magia del fútbol

Me considero un tipo deportista, no de alto rendimiento (ni cerca), pero sí un aficionado a la actividad física.

Desde chiquito me gustó practicar de todo, hice desde gimnasia hasta baseball, pasando por karate, tenis, voley, básquet, hasta que llegué al padel, que es lo mío, donde me siento más cómodo. Lo del básquet y voley fue siempre entre amigos, nunca nada serio ni en institución alguna, a lo potrero, como se dice en el fútbol.

Y hablando de fútbol, si hay un deporte en el que soy un negado, es precisamente éste. El (mal) llamado deporte más lindo del mundo no me agrada ni yo a él, soy muy malo practicándolo pero disfruto y sufro los partidos como cualquier argentino, sin llegar al fanatismo típico de estas tierras.

Precisamente, el fin de semana pasado volví a jugar a la pelota luego de casi tres años de no patear un fulbo y hace un rato leí un tweet de @vanessadibar con el que me sentí identificado, decía algo como “menos fútbol que María Kodama” 🙂

Cómo les decía, no soy bueno en el fútbol, nunca lo fui ni lo seré, por eso me causan tremenda admiración los tipos que pueden hacer cosas como esta con una pelota usando sus pies.

Touchdown de película

No tengo ni idea de quién es Jerome Simpson, los Cincinnati Bengals ni del equipo al que se enfrentaban en ese partido…es más, apenas entiendo de qué se trata el fúbol americano.

De todos modos, no puedo dejar de sorprenderme al ver la espectacularidad de la anotación de este tipo, es algo increíble que creía que sólo podía verse en las películas o con algún truco en play 🙂

Centrogol app de fútbol para Android

La semana pasada me llegó un mail de un amigo pasándome la data de una app para Android para amantes del fútbol.

CentroGol

Recién hoy, luego de una tirada de orejas, me decidí a instalarla, no por falta de ganas, sino porque mi teléfono no se está portando muy bien que digamos (creo que pide el cambio). Aún así, le hice caso y la probé.

Es básicamente -pero no solo eso- un fixture digital, apenas se baja y se inicia por primera vez nos pide elegir un equipo de entre los veinte que disputan el torneo apertura de primera división. Luego de esto muestra todo tipo de estadísticas: partidos jugados, resultados, puntos, goleadores, próxima fecha y demás información que necesitan los que quieren ganar el gran DT fanáticos del fútbol.

Bajar CentroGol del Android MarketPueden bajarlo desde Android Market, acá les dejo el QR Code.

Lo único que le faltaría es un update para el Nacional B así puedo seguir a River 🙂

Link: CentroGol

 

El deporte de mis niños

Nunca fui bueno para el fútbol, es más, soy asquerosamente malo, al básquet aprendí a jugar a los 19 años y tampoco era muy bueno, en lo único que logré defenderme un poquito fue en el tenis (apenas), aunque mi deporte es el padel, por algo lo practico desde hace tanto tiempo.

Hasta que descubrí el padel, a los quince años, mi vida deportiva era casi inexistente, salvo karate-do (que no lo practicaba como deporte sino más bien por su contenido “filosófico”), que hice durante tres o cuatro años desde los doce, los deportes no eran lo mío, no porque no me gusten sino que nunca fui bueno en ellos, a pesar que siempre me mantuve activo. Practiqué de todo, desde gimnasia deportiva (no se rían) hasta baseball (en serio, no se rían) y siempre disfruté de ver actividades deportivas en vivo o por televisión, si hasta me ponía a ver los partidos del barrio que se armaban en la cancha frente a la casa de mi mamá (donde hoy hay un enorme supermercado).

Mis hijos me conocieron con la paleta en la mano así que desde chiquitos están acostumbrados a que el deporte es parte de la vida cotidiana, ya sea practicándolo o viendo como lo practican los demás. Pero el padel no parece despertar mucho interés en ninguno de los enanos, si nos ponemos a jugar los dos se prenden pero no se les ve demasiado interés, en cambio, sí les gustan otros deportes.

Cuando eran más chicos los mandé un tiempo a karate porque Eze quería ir y Gabi se prende en todo lo que haga su hermano, lo hacían bien pero parece que terminó aburriéndolos, luego hicieron natación, donde mi niño mayor logró sorprenderme por la facilidad con que aprendió a nadar en poco tiempo, Gabi siempre se quejaba que le hacía frío 🙂

Llegó el invierno y los enanos dejaron la pileta para dedicarse a otras actividades, ahora Ezequiel juega al fútbol y Gabriel al básquet.

Lo de Eze es más terapéutico que otra cosa, lo ayuda a relacionarse con otros niños, a establecer vínculos fuera de la escuela y a jugar en equipo, le gusta mucho jugar al fútbol aunque yo no lo veo muy hábil con la pelota, ni es de los que ponen garra como para compensar, pero al menos se anima a jugar y siempre lo buscan cuando hay partidos. Empezó jugando de defensor (de lateral derecho o bien segundo marcador) y ahora el profe lo está probando arriba, abierto a la derecha. A mi me gustaba más como jugaba atrás, pero Ezequiel dice que le gusta más adelante.

Gabriel es un caso aparte, un día dijo que quería ir a básquet y lo llevamos, agarró la pelota y se transformó: es un enano inquieto, va de un lado al otro de la cancha, presiona constantemente, marca, mete tapas a niños más grandes que él, tira con más puntería de la que yo jamás tuve y siempre juega en equipo. A pesar de ser bastante bajito y flaco, es de los que más meten, al borde de la falta.

Ambos han competido en karate, fútbol y básquet para medir fuerzas con otros equipos y su desempeño fue bastante bueno, cosa que a mi me faltó de chico, recién competí en serio cuando de adolescente empezaba a jugar al padel y la verdad que está bueno, uno conoce gente, se hace del ambiente y aprende a manejar la euforia y la frustración que vienen con los resultados.

Si hay algo que me gusta de los profes que les enseñan a mis niños es precisamente eso, los tratan bien, con seriedad pero sabiendo que están formando, deportivamente, a personas que en el futuro reflejarán lo que aprendan hoy.

Y es que el deporte a esa edad se trata de eso, de divertirse, jugar, aprender a compartir, ser respetuoso en la victoria y digno en la derrota, al fin de cuentas en la vida, como en la cancha, se gana casi tanto como se pierde y un empate de visitante es un buen resultado (?)