Feliz cumpleaños Gaby!

Los fines de semana, cuando me despierto temprano, suelo ponerme a escuchar música en la computadora, a veces con auriculares, sólo para mi, y otras con los parlantes para ambientar musicalmente el hogar (?). Aunque puedo escuchar casi cualquier cosa, esos días prefiero la música tranquila, no estruendosa ni muy movida, saltando por varios oldies del rock, pop, blues y jazz.

En una de esas oportunidades, estaba escuchando (y viendo) una versión de Stand by me por John Lennon, un tema que me encanta, cuando se acerca Gabriel, mi niño del medio, se sienta al lado y me pregunta qué estaba viendo. Le cuento más o menos quién era ese tipo de anteojos redondos, y apenas termina el video salto a Hey Jude de The Beatles para complementar la clase de historia.

Gaby, que siempre fue muy perceptivo y sensible ante todo lo artístico (de hecho dibuja bastante bien y tiene mejor oido que sus hermanos), se quedó enganchado y estuvo escuchando temas viejos conmigo durante un rato largo, hasta que Inés nos sacó cagando porque había que poner la mesa para el almuerzo.

Hace poco más de una semana, cuando volvimos con Inés de nuestra escapada de fin de semana en Rosario, fuimos a buscar a los niños que estaban en casa de sus abuelos, en el camino a casa Gaby me dijo “Pa, yo te quería regalar un libro de John Lennon cuando estuvo en Nueva York pero estaba cerrado el negocio”. Le pregunté por qué quería comprarme ese libro, que es muy caro, que no gaste su plata; me respondió que quería dármelo como regalo de bienvenida y ahí quedó la charla. El tiene esas cosas, siempre está pensando en el resto de nosotros, vive dando regalos que él mismo hace o se desprende de lo suyo para entregárselo a los demás.

El jueves pasado, al volver del trabajo, Gabriel me fue a recibir y me entregó un paquete envuelto para regalo, al abrirlo encontré el libro “John Lennon los años en Nueva York” de Bob Gruen, que mi mamá había comprado esa mañana y fue a dejarlo por mi casa para que Gaby pudiera regalármelo como quería. Además que es un regalo genial para mi, que mi hijo le haya dejado parte de sus ahorros a la abuela para que compre el libro, es un gesto que me convirtió el corazón en gelatina. Morí de amor en ese instante.

Siempre dije que los mejores regalos para mi son ropa o libros, y este libro en particular está más que acertado: es la crónica de los diez años que pasó John Lennon en NYC relatado por quien fuera su amigo y fotógrafo personal durante ese tiempo. O sea, es una pequeña muestra biográfica muy íntima de uno de los artistas más influyentes del siglo pasado, repleto de fotos de gran calidad, muchas de ellas inéditas, todo contado en primera persona por alguien que estuvo junto a ese monstruo de la música y la cultura popular.

Increíble que, a dos días de su cumpleaños, Gaby haya pensado en regalarme algo a mi, cuando cualquier otro niño de su edad estaría pensando en los regalos que va a recibir en breve en lugar de los que va a entregar. Cuando le repetí la pregunta de unos días antes, me respondió “es que yo sé que a vos te gusta John Lennon y quería que tengas ese libro”.

Estas cosas son las que mejor describen a Capulino, el enano, pollito, flaquito, simpático y enojón de casa.

Te amo Gabucho, feliz cumple!

Gaby

Feliz cumpleaños Capulino

Hoy cumple siete años el más mimoso, simpático y temperamental de la familia.

El de los ojos y la sonrisa enormes.

Amigo de todos, es tan suelto para el llanto como para la risa. Se enoja y ofende rápido pero así de veloz se le pasa, no conoce el rencor ni la venganza, es toda dulzura.

Miren que bonito mi Capulino.

Gabucho

Feliz cumpleaños Gaby

Seguimos de joda por estos lados: hoy es el cumpleaños de Gaby, el chango más chico, el del medio en realidad, pero el menor de los varones, el duende de la casa, el atorrante, el Capulino.

Y lo de atorrante no es una queja sobre su comportamiento, todo lo contrario, me encanta que sea así, es todo lo que su hermano no es: Gabriel es un niño desenvuelto, entra en confianza sin problema, no hace cara fea a nada que sea comestible, puede pasarse el día entero a los saltos, lo conoce medio mundo y pinta para líder de grupo entre sus amigos. Además es atento, sensible, cariñoso, enojón, decidido, uff…muchísimo.

Desde hace un año perdió el trono del nene más chico a manos de su hermana, pero ganó el título de hermano mayor respecto a ella y lo cumple a rajatabla. Es su compañero de juegos inseparable, su guardián y protector, si algo le pasa a Ludmila, Gaby es el primero en llegar y si por alguna razón la enana se liga un reto o llora por cualquier razón, él se pone mal y hasta llora con ella.

Lumi lo busca para jugar (y maltratarlo al pobre) y él está chocho en su rol, su pequeña-gran responsabilidad de entretener y cuidar a la bebota, lo que me llena de alegría y emoción (soy de lágrima y moco fácil cuando se trata de mis niños).

Pero su tarea no termina ahí, también tiene que acompañar a su hermano mayor en los juegos más serios como el fútbol, las paletas de padel, la play, la PC y juegos de mesa; cosa que le agrada tanto como jugar con Ludmila.

Gaby es único, puede pasar del enojo a la risa, del llanto a la carcajada sin ningún tipo de rencor, es capaz de comerse un kilo de galletas y no engordar un gramo, de acostarse tarde y ser el primero en levantarse, de dormir en cualquier parte, de ayudar a mamá y papá sin que se lo pidan…en definitiva es un hijo perfecto, como cualquiera de los tres.

Soy hermoso

Feliz cumple Capulino!

Hoy es un día especial para mi por varios motivos: vuelvo a trabajar luego de una semana de descanso en la oficina y tres para el colegio, pero lo más importante es que hace cuatro años nacía Gabriel, mi enano del medio (que raro suena eso, luego de tanto tiempo de ser el menor).

Así es, mi pequeño Capulino, el de los ojitos picarones y la boquita chiquita que nunca se cierra, el que come como si fuese la última vez y habla hasta por los codos, cumple hoy sus cuatro añitos.

A esta hora, el enano debe estar festejando con sus compañeritos de jardín, tuvo la suerte de cumplir en lunes, encima el primer día de clases luego del receso invernal, pero en unos días tendrá su fiestita como corresponde con sus hermanitos y amigos. Por lo pronto, hoy aprovechamos para agasajarlo en casa con la familia y mimosearlo como a él le gusta.

PD: los links de hoy pasan para otro momento.