Gente que no coge

Hay muchas personas que no la ponen ni en sueños, técnicamente se les conoce como incogibles, y no tiene que ver (solo) con lo físico. Como dice Fito Páez, es una cuestión de actitud.

Siendo parte del gremio, debo agradecer al FSM por darme la posibilidad de una descarga cada tanto, onda bimestral, como la boleta del gas.

Digamos que conozco la soledad del desierto, pero tampoco hay que llegar estos extremos.

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Acá la nota original y más fotos para fomentar la vergüenza ajena.

 

BarcampBA con ojos riojanos: la gente

Como lo había prometido ayer, el post de hoy sobre mi visita a Buenos Aires es más personal y maricón porque me toca hablar de la gente.
Ya de entrada y antes de irme, tenía una deuda enorme con Ezequiel (@Tumbadito). La registración para BarcampBA comenzó el miércoles 10 de noviembre a las 12:00 y terminó a las 12:03, o sea, una locura. Yo entré de pedo casualidad y estaba muy contento, aunque no era algo que haya tenido planeado y todavía tenía que arreglar muchas cosas: pasajes, alojamiento, dinero y permiso del laburo e Inés 🙂
Antes de las 13:00 de ese mismo día recibí una llamada de Ezequiel invitándome de prepo a quedarme en su casa, le dije que no hacía falta y casi me mata, por lo que no me quedó más opción que aceptar su invitación.
Ya en Baires, me pasaron a buscar por la terminal, junto con Edu (@edufortes) y fuimos a su espectacular oficina-showroom-bulo-playground (?) a desayunar y charlar un rato antes de mandarnos a la UP.
Llegando a la puerta alguien me reconoce y saluda y yo ni idea, Edu me dice “es Tato” (@tato95), primer papelón.
Dentro de la UP y apenas llegué, grande fue mi alegría cuando me encontré con los conocidos y amigos de siempre: @Collide, @FlorLujani, @fedeaikawa, @DrGen, @JMPdesignStudio, @sergioberton, @fabiomb, @vanis (otra que no identifiqué de entrada aún cuando ya la había visto antes, soy lo menos), @hernanmdq, @elteto, @juanuu, @Romiii, @facundinho, @fepe55, @CharlyMaiz, @cecisaia, @idrinkmusic, @ezuezu, @juanrossi, @Maccur, @Manuchis, @AmattaJM y conocer a otros que no les había visto la cara anteriormente, como @arkhos, @p0nja, @adrybustamante, @alvago, @n3ri (quien es más que un ojo), @walterbove (que me reconoció por el olor a chivo), @johncross (que no se parece en nada a Luis Miguel), @matias, @princessxflo (a quién no reconocí y tuve que leer la etiqueta, tercer papelón), @ThelmaCL, con quién nos reconocimos tarde y solo pudimos charlar un ratito.
Algo lindo fue encontrarme con @vanessadibar y @linaceballos, aunque solo haya sido por un momento sobre el cierre del evento. Pudimos conversar unos minutos y me sorprendió descubrir que ambas son lectoras fieles de este blog y me conocían más de lo que yo a ellas. Lamentablemente me perdí la charla de Lina sobre la comunidad pio.la porque no sabía que iba a darla (fue un ratito antes de la nuestra sobre el Almanaque Solidario).
Por la noche la cosa se complicó entre tantas salidas que se organizaron. Por un lado estaba #TweetJannoy, donde me había anotado antes de salir de La Rioja, más que nada por conocer a @Yany06, @IvanDawidowski, @gemiliano y @Nanita_; por otra parte estaba la partuza de cumpleaños de @FlorLujani (?) en Buddha bar donde se encontraba otro grupete de bloggers-twitters que me invitaban vía sms.

No fui ni a uno ni a otro porque con @Tumbadito y @edufortes nos fuimos a otro bar (Alter Ego) donde nos encontramos con @isaluini, @TamikoB y @Kabytes, y entre cerveza, picada y tragos se nos paso la noche volando, al punto que regresamos con el sol pegándonos en la cara, aunque bastante sobrios dadas las circunstancias 🙂

El domingo fue un día a las apuradas que la pasamos de shopping a empanadas+vino para almorzar temprano y de ahí nos fuimos con Edu en tren hasta Retiro donde dejé mi equipaje en un locker, y luego colectivo para llegar a Abasto donde nos reunimos con @isaluini en el Starbucks del lugar. Mientras saboreaba el delicioso capuccino mocha helado que me recomendó Isa, llegó @princessxflo con un vaso de jarabe para la tos.

Esta hora y media antes de subirme al colectivo, fue de lo mejor de mi viaje porque pude compartir un rato, charlar tranquilamente y reirnos un rato con tres personas espectaculares a quienes conocí un poco más, ya que el sábado estaba practicamente zombie por el sueño y el cansancio del viaje.

Flor me acompañó un tramo en subte y me guió para que no me pierda en mi regreso a Retiro, donde llegué diez minutos antes que el colectivo arranque para depositarme nuevamente en tierras riojanas.

Algunas conclusiones, anécdotas y frases que no voy a olvidar:

  • “Nacho, foto!” (no merece mayor explicación 😀 )
  • Como se sorprendieron todos cuando pedí un campari orange el sábado a la noche. Ya lo dije, para la próxima ordeno un vino en tetra.
  • Ezequiel es tan cabrón como buena gente. Lo que le falta de calma le sobra de corazón y entrega. Nos hizo de chofer, nos dio alojamiento, comida, etc. No hay palabras. Es un fuera de serie que tuve el enorme placer de poder conocer finalmente.
  • “Es la policía, venimos por un reclamo de los vecinos” le dijo Edu a uno de los chicos que labura en la oficina de Ezequiel. El pobre pibe se cagó en las patas y no nos quiso abrir 🙂
  • Fabio sigue siendo tan groso como siempre. Es un tipo que está allá arriba, bien lejos nuestro en todo esto 2.0 pero el chabón siempre tiene la mejor onda con todos y hasta se toma el tiempo de charlar sobre bigotes (?)
  • Isa Luini es Lucha Aymar de incógnito, no me engaña.
  • Lisandro y Juliana cumplieron un año juntos el sábado, durante el Barcamp y se casan el año que viene, lo que me alegra muchísimo.
  • Charly está cada días más loco.
  • La humareda no se disipa (?)
  • Tengo más amigos en Rosario y Buenos Aires que en La Rioja.
  • Las tetas de Yany se enojaron conmigo 🙁
  • “Fabio, te manda saludos tu amigo Enrique” de Edu a Fabio 🙂
  • Una de las ventajas de los ingenieros sobre los licenciados es que ellos tienen dibujo técnico como materia, por eso Flor puede entender el mapa de los subtes mientras que yo me pierdo y termino emergiendo en cualquier agujero.
  • La distancia es una mierda (esta ya la dije pero la sostengo).

Gente de cola

Gente de colaOtra vez principios de mes y como siempre tuve que hacer la fila en el banco para cobrar (luego otras para pagar, pero no vienen al caso).

Y como siempre que me aburro, me pongo a observar a mi alrededor buscando inspiración y que el tiempo en la cola del banco no sea una pérdida total.

La vez pasada me salió un lista y ahora…también, pero esta es sobre la gente que uno se encuentra haciendo fila.

  • El conversador: te saca tema de cualquier cosa, por ejemplo “-uff…como demoran”, -ajá, “-pero bueno, hay que entender a los cajeros, no debe ser fácil estar todo el día ahí atendiendo a la gente”, -me imagino, “-mi hija trabajaba de cajera en un súper, pero tuvo que dejarlo porque se quedó embarazada, encima el marido es un vago…pero me dieron unos hermosos nietos, mirá las fotos”, -A ver… (y sí, todo sea por hacer más llevadera la espera).
  • El lector 1: entra al banco con un libro nuevo, le saca el celofán ahí mismo y empieza a leer, antes de llegar a la caja está leyéndose la solapa de la contratapa. Al mes siguiente hace igual. O lee muy rápido o solo mira las ilustraciones, me inclino por la segunda.
  • El mala onda: se queja por todo y por todos. “Estos cajeros parece que no tienen apuro”, “los de seguridad deberían controlar mejor, mirá ahí se está colando uno en la fila”, “por qué no habilitan más cajas? La gente no puede pasarse toda la mañana esperando”, “todos los meses igual, ya deberían haber solucionado el tema de las cajas”.
  • El lector 2: llega al banco con un diario, se lo lee por completo haciendo malabares para que no se le desarme, sin lograrlo. Como resultado tenemos un gil con medio diario y otros juntando la otra mitad del periódico entre las piernas de los que están en la fila. Lo bueno de estar cerca de estos tipos es que de vez en cuando podés pegar una mirada a las noticias,  e incluso suelen prestarlo a sus compañeros de aguante bancario.
  • El rebelde: llega con una gorra y lentes oscuros en actitud desafiante, esperando que los guardias le digan que debe quitárselos para ingresar al banco. Si no tiene suerte, prende un pucho y mira de soslayo a los demás para putearse con el primero que le pida que lo apague. Los hay en versión celular, que llegan al banco hablando a los gritos por teléfono y se calienta cuando se le indica que su uso está prohibido.
  • El familiero: suele llegar con dos o tres acompañantes, con quien se va turnando en la fila a medida que se cansan. Es una buena estrategia, pero un tanto molesta para los demás cada vez que hay un cambio de guardia. Una variedad de estos personajes son los que llegan con la esposa y el bebé, se ponen en la fila con el niño esperando que los hagan pasar, luego de realizado su trámite entregan el crío a la madre (nunca lo hice, lo juro).
  • El inquieto: llega y apenas se pone en la fila te pide que le cuides el lugar, se va adelante a ver si falta mucho, mira para atrás, a los costados, arriba, abajo. Al ratito regresa y se pone en su lugar, donde empieza a los saltitos, se para en una pierna, en la otra, gira en el lugar, te mete un codazo, dos apoyadas y un empujón. Sus pedidos de disculpas ya ni te interesan, lo único importante es hacer espacio entre este individuo y uno, pero es imposible, apenas ve algo de luz se mete y continua con su hiperactividad.