Ayuda a Bela a encontrar su pala

Head, empresa que patrocina a Fernando Belasteguín, número uno de padel junto a Juan Martín Díaz, ha diseñado una nueva versión de su paleta para homenajearlo por los 10 años seguidos al tope del ranking mundial.

La paleta en cuestión es la Tornado 3.0 E+ Bela Limited, y podrá verse en acción en los próximos torneos.

Mientras tanto, podemos ayudar a Bela a encontrarla, con este juego de Head en Youtube.

Review Head Tornado E+ Bela

Head TornadoLa semana pasada  compré una nueva paleta de padel, debido a que la anterior se la vendí a un amigo que perdió la suya en un ataque de rabia 🙂

Así que viendo la oportunidad de cambiar de paleta, decidí ir por la que fuera mi primera opción a principios de año, cuando compré la Steel Custom, es decir, busqué la Head Tornado E+ Bela.

Esta es la segunda edición del modelo Tornado, utilizado por Fernando Belasteguín, número 1 del ranking mundial de padel (junto a su compañero), de ahí el “Bela” en el nombre de la pala. Actualmente, Bela utiliza el modelo Tornado E+ 3, que no encontré en Argentina (tampoco busqué demasiado). El precio en Argentina oscila entre los $560 y unos $700, depende el lugar; yo la compré en MercadoLibre.

Aunque mi paleta anterior me gustaba, es muy buena, nunca pude sentirme del todo cómodo con ella, me resultaba extraño el golpe seco y bastante descontrolado. No era para mi, como lo dije en su momento, así que se la dejé a alguien a quien le cae de maravilla, un jugador más pegador y con menos necesidades de control.

Pero volviendo a la Tornado, estoy en condiciones de afirmar que nunca debí dejar de usar Head, y a continuación les cuento porqué.

Descripción:

La forma es oversize o diamante, sin bordes, más ancha en la punta, con una superficie de impacto no muy grande pero dentro del estándar.

Trae un protector de borde para cuidar la pala de rayones y roturas por golpes y raspones contra las paredes o alambres, un punto a favor, sobre todo teniendo en cuenta que no hace falta agregarle un protector y sumarle peso.

Y hablando de peso, esta paleta parece mucho más liviana que los 375 gramos que acusa, al tacto es una pluma, mucho se debe al perfecto balance y el grip corto, que le quitan peso en la parte de atrás.

El grip extra corto la hacen muy cómoda y evita esos errores de novato en la empuñadura, que suelen tomarla desde más arriba, no sé por qué no copiarán este diseño en las paletas de nivel principiante.

Características de juego:

Esta paleta es para jugadores de nivel medio-avanzado, es de las llamadas palas de gama alta, y no es recomendable para un jugador que está haciendo sus primeras armas en este deporte.

El nucleo de Eva le brinda control extra, mucho más blando y preciso, lo que sumado al compuesto de fibra de carbono más fibra de vidrio aseguran la durabilidad de la paleta y que esta siga golpeando del mismo modo con el paso del tiempo.

Tiene una buena pegada, despide con mucha potencia y es muy cómoda para realizar remates y bandejas o golpes de fondo como salidas rápidas de pared. La performance en ataque de la paleta es excelente, precisamente por tener un sweetspot amplio, donde no hay que preocuparse demasiado por impactar siempre en el centro.

En el juego de red la paleta se comporta muy bien, no sorprende por la potencia de las voleas pero sí por la precisión de los golpes, es más fácil poner la bola donde uno quiere sin exigirse demasiado.

Tiene un excelente equilibrio gracias al protector de borde, que no sólo está ahí para protección, sino también por una cuestión de balance.

Primeras impresiones:

Al momento de tomar la paleta por primera vez ya sabía que me iba a sentir muy cómodo con ella. El grip corto y suave, con reducción de vibraciones, permite una empuñadura confortable donde se adivina el control, aún sin haber pegado una sola pelota.

El sonido de la paleta es muy apagado y en algunos golpes casi que ni suena, esto se debe al núcleo de eva que absorve la mayoría de los impactos.

Este es un punto a favor que a veces no lo parece tanto, especialmente si uno viene de una paleta dura como yo. En la primera oportunidad de jugar con esta paleta, se me fueron muchos globos largos precisamente por no “sentir” la pelota durante el impacto y darle más fuerza de la necesaria.

Al momento del smash, se comporta muy bien, aún sin derrochar potencia, requiere poco esfuerzo para traer la pelota o lograr remates veloces gracias a la maniobrabilidad que le da el muy buen balance.

Este equilibrio hace de la paleta un elemento muy versátil en todas las situaciones de juego, aunque lo más dulce está en los tiros largos de fondo de cancha y bandejas, como dije antes, donde la precisión es fundamental y los impactos blandos repercuten menos en el físico.

En comparación con mi paleta anterior, esta es mucho más cómoda para mi juego, posee un tacto mucho más blando, de mayor control y precisión en los golpes. Es ideal para los jugadores más técnicos que desean mayor control, sin que ello signifique sacrificar la potencia, al contrario, con esta paleta pude realizar algunos impactos más fuerte que con otras de mayor potencia.

Es cuestión de sentirse cómodo y yo me sentí como si hubiese jugado siempre con ella, salvo que debo quitarme los vicios adquiridos de la pala anterior.

 

Review paleta Steel Custom Air Impact

Steel Custom Air ImpactMi vieja paleta de padel, que compré hace más de dos años, terminó de romperse en las últimas semanas. Jugar con ella era imposible y, aunque fue una de las mejores paletas que haya tenido, era hora del cambio.

Busqué la misma en su nueva edición pero los vendedores que comercializan Head no la traen (no sé por qué) y en cambio tienen modelos inferiores o muy por encima, lo que en principio me asustaba, más que nada por el precio.

Llegué a un punto límite en que tenía que comprar una nueva paleta sí o sí, y entre gastar $400 por una mediocre o unos $600 por una excelente, la decisión estaba tomada. Luego de filtrar un poco de información, precios y ofertas quedé entre dos modelos: Head Tornado N2 (la que usa Fernando Belasteguín) o Steel Custon Air Impact, ambas muy buenas paletas y de precio similar aunque de características diferentes. Por comodidad terminé con la segunda porque un amigo vende esa marca y me la dejó barata y en cuotas y además ya la conocía y había probado porque un compañero de laburo tiene la misma y además me la había recomendado @rapote 😀

Así fue que el sábado me hice con mi nueva pala, totalmente distinta a la anterior y acá va mi review.

Descripción:

Es una paleta en forma de diamante, u oversize, compuesta en su mayoría por foam y refuerzos de carbono. Tiene 38 mm de perfil constantes, sin bordes, y su peso oscila entre los 360 y 390 gramos (un poco más si se le coloca un protector de borde y cubre grip).

Catacterísticas de juego:

Esta paleta, a diferencia de la Head Ignition, es pura potencia. Para un juego agresivo de mucha pegada sin tanto control.

La forma de diamante, más ancha en la punta es ideal para quienes gustan rematar desde cualquier punto de la cancha, además de su característica más llamativa: el centro del sweetspot, un punto sin agujeros con una burbuja de aire y refuerzos de carbono que le brindan mayor flexibilidad y potencia al impactar con esa zona.

Primeras impresiones:

Como dije antes, esta paleta no se compara en nada a la anterior, son totalmente opuestas. Mientras la Head Ignition es puro control, la Steel Custon Air Impact es potencia al extremo, incluso para jugadores que no pegan demasiado, como yo ¬¬

Vamos por partes: la paleta se siente liviana al jugar, es fácil de maniobrar y de buen balance, que no es tan común en las oversize precisamente por ser “cabezonas”. Esta maniobrabilidad está lograda por varias razones: su superficie no tan amplia, aún cuando en la punta es ancha, en la parte baja se cierra bastante, además posee una barra estabilizadora en la zona del hueco que une el grip con la superficie de impacto. Otra característica que contribuye es la falta de bordes, que resulta en una superficie uniforme y golpes más limpios, aún cuando no se logre impactar con el centro.

Le noté algunas cosas raras que supongo serán por el cambio drástico que hice. Por ejemplo, al momento de servir, la pelota no parece salir con buena potencia, como que se me quedaban cortas, tuve que ajustar mucho más los golpes son slice, no así los impactos planos que salen perfectos, como de manual, que también debí corregir por la diferencia de potencia mayor.

Otra cosa rara es el sonido que hace al impactar con violencia. Suena muy seco, a lo tabla, pero no se siente tan duro en el brazo. Esto es por el compuesto de carbono y foam, algo más rígidos que la eva que se utiliza en otras paletas, que hacen un sonido más hueco y amortiguado.

En el juego de red está lo dulce de esta paleta, al momento de volear se siente mucho la potencia y aunque no tiene gran control, el hecho de ser tan liviana y manejable la hace ideal para voleadores.

Ni hablar del smash. A propósito, en el primer partido con la Air Impact le pegué a todo lo que venía por arriba de mi cabeza y no puedo quejarme; hacía rato que no metía tantos remates y traje muchísimas bochas desde el otro lado, aún pegando desde mitad de cancha.

El precio es acorde, en Mercado Libre la vi desde $530 (que fue lo que yo la pagué) hasta unos desubicados $700, dependiendo si va con funda, protector, etc.

Resumen:

Si estás empezando a jugar, te recomendaría varias paletas pero no esta, ya que es bastante descontrolada, hay que ajustar los golpes para darle precisión, o sea, no es buena opción como primera o segunda paleta. Además, no está bueno gastar mucho dinero en una paleta que quizás de entrada no sea de tu agrado.

En cambio, es una paleta muy buena para el juego violento 🙂 de muchísima potencia, de lo mejor que hay para jugadores agresivos de mucho smash y volea fuerte.

Lo que te haga bien

Hay cosas que uno hace sin esperar ganar algo a cambio, cosas que se hacen por simple placer, donde lo único que se gana es satisfacción.

Digamos que son actividades que se realizan por deporte, como quien dice. Una expresión que no sé de donde nace, pero me aventuraría a afirmar que se debe a que la mayoría de la gente que practica deporte lo hace de manera amateur.

Por ejemplo, en mi caso, juego al padel desde hace veinte años, nunca lo hice pensando en el profesionalismo, aún cuando me gustaba muchísimo desde que agarré la paleta la primera vez. Tal vez nunca fui tan bueno como para pensar en dedicarme seriamente a esto, pero también es verdad que desde siempre jugué dos o tres veces a la semana, sin entrenar y apelando solo a los dotes naturales (?) para este deporte.

Pero no quiero desviarme, volvamos a la idea inicial.

El otro día hablábamos con un grupo de amigos en mi casa sobre varios temas y una de las chicas comentaba lo estresante de su trabajo, que resultaba muy agobiante, al punto de no poder disfrutar del tiempo libre como corresponde. Uno de los muchachos le sugirió que pruebe con la meditación, que es algo que a él le hace muy bien.

Mientras escuchaba la conversación pensaba en mi (como buen egocéntrico) y lo que me ayuda a relajarme, desde luego que no la meditación porque esas terapias de hippie no me caben (?), pero sí otras cosas, por ejemplo:

  • Una taza de café a la siesta en el sillón del living mientras el resto de la familia duerme. También puede ser un fernet o campari a la noche.
  • Leer en la cama a altas horas de la noche (siempre y cuando Inés no me putée para que apague la luz).
  • Escribir en el blog mientras escucho música con los auriculares (sí, esto para mi es terapéutico).
  • Ver películas con Inés los fines de semana aprovechando que los niños juegan en su habitación.
  • Un baño tibio en la bañera luego del gym o un partido de padel.
  • Salir a desayunar al centro los sábados a la mañana con los chicos, dejando a las mujeres en casa 🙂

Y así una larga lista de cosas que hago sin darme cuenta pero que me sirven en el día a día para humanizarme y desconectarme un rato, aún cuando muchas de ellas requieran algún tipo de conexión (valga la contradicción).

¿Uds. tienen algún tipo de actividad de descarga? Supongo que sí.

 

El deporte de mis niños

Nunca fui bueno para el fútbol, es más, soy asquerosamente malo, al básquet aprendí a jugar a los 19 años y tampoco era muy bueno, en lo único que logré defenderme un poquito fue en el tenis (apenas), aunque mi deporte es el padel, por algo lo practico desde hace tanto tiempo.

Hasta que descubrí el padel, a los quince años, mi vida deportiva era casi inexistente, salvo karate-do (que no lo practicaba como deporte sino más bien por su contenido “filosófico”), que hice durante tres o cuatro años desde los doce, los deportes no eran lo mío, no porque no me gusten sino que nunca fui bueno en ellos, a pesar que siempre me mantuve activo. Practiqué de todo, desde gimnasia deportiva (no se rían) hasta baseball (en serio, no se rían) y siempre disfruté de ver actividades deportivas en vivo o por televisión, si hasta me ponía a ver los partidos del barrio que se armaban en la cancha frente a la casa de mi mamá (donde hoy hay un enorme supermercado).

Mis hijos me conocieron con la paleta en la mano así que desde chiquitos están acostumbrados a que el deporte es parte de la vida cotidiana, ya sea practicándolo o viendo como lo practican los demás. Pero el padel no parece despertar mucho interés en ninguno de los enanos, si nos ponemos a jugar los dos se prenden pero no se les ve demasiado interés, en cambio, sí les gustan otros deportes.

Cuando eran más chicos los mandé un tiempo a karate porque Eze quería ir y Gabi se prende en todo lo que haga su hermano, lo hacían bien pero parece que terminó aburriéndolos, luego hicieron natación, donde mi niño mayor logró sorprenderme por la facilidad con que aprendió a nadar en poco tiempo, Gabi siempre se quejaba que le hacía frío 🙂

Llegó el invierno y los enanos dejaron la pileta para dedicarse a otras actividades, ahora Ezequiel juega al fútbol y Gabriel al básquet.

Lo de Eze es más terapéutico que otra cosa, lo ayuda a relacionarse con otros niños, a establecer vínculos fuera de la escuela y a jugar en equipo, le gusta mucho jugar al fútbol aunque yo no lo veo muy hábil con la pelota, ni es de los que ponen garra como para compensar, pero al menos se anima a jugar y siempre lo buscan cuando hay partidos. Empezó jugando de defensor (de lateral derecho o bien segundo marcador) y ahora el profe lo está probando arriba, abierto a la derecha. A mi me gustaba más como jugaba atrás, pero Ezequiel dice que le gusta más adelante.

Gabriel es un caso aparte, un día dijo que quería ir a básquet y lo llevamos, agarró la pelota y se transformó: es un enano inquieto, va de un lado al otro de la cancha, presiona constantemente, marca, mete tapas a niños más grandes que él, tira con más puntería de la que yo jamás tuve y siempre juega en equipo. A pesar de ser bastante bajito y flaco, es de los que más meten, al borde de la falta.

Ambos han competido en karate, fútbol y básquet para medir fuerzas con otros equipos y su desempeño fue bastante bueno, cosa que a mi me faltó de chico, recién competí en serio cuando de adolescente empezaba a jugar al padel y la verdad que está bueno, uno conoce gente, se hace del ambiente y aprende a manejar la euforia y la frustración que vienen con los resultados.

Si hay algo que me gusta de los profes que les enseñan a mis niños es precisamente eso, los tratan bien, con seriedad pero sabiendo que están formando, deportivamente, a personas que en el futuro reflejarán lo que aprendan hoy.

Y es que el deporte a esa edad se trata de eso, de divertirse, jugar, aprender a compartir, ser respetuoso en la victoria y digno en la derrota, al fin de cuentas en la vida, como en la cancha, se gana casi tanto como se pierde y un empate de visitante es un buen resultado (?)

 

El bochazo

Clic para ampliarNo, este no es un post sobre exámenes reprobados. Mi faceta docente quedó guardada desde mediados de año.

En esta oportunidad quiero comentarles sobre otra de mis pasiones, el padel (o pádel, padle, paddle, etc.), donde la palabra bochazo puede tener un sentido similar o completamente distinto al educativo, dependiendo del lado de la red en el que uno se encuentre.

Bochazo viene de bocha, el modo en que algunos llamamos a la pelotita, ergo sería un sinónimo de pelotazo, un vocablo que de entrada sugiere violencia y dolor, algo que como buen gurú ninja me encanta inflinjir en mis oponentes (?)

Pero pongámonos serios por un momento y analicemos la jugada. El pelotazo al cuerpo del rival es un recurso muy utilizadMi armao en el dobles de tenis, donde la velocidad y el poco espacio en la red para pasar a los oponentes casi que te obligan a tirar alguna que otra bocha sobre quien está del otro lado. Yo no soy un gran tenista, de hecho apesto en el tenis, pero aprendí a verlo y disfrutarlo desde chico y algo se me habrá pegado, a pesar que el dobles no me gusta mucho para jugarlo.

Volviendo al padel y a mi caso en particular, me considero más bien un jugador fino, pero el bochazo es una de mis características, mis amigos (y rivales circunstanciales) me conocen y más o menos están prevenidos. Además saben que no lo hago de mala leche, es simplemente un recurso. O sea, no me interesa golpear y/o lastimar a mi rival físicamente, no es algo personal, solo quiero ganar el punto y el pelotazo es una jugada válida, está dentro de las reglas y no existe sanción en su contra.

Tampoco es que tire todo el tiempo a matar, prefiero ganar el punto de otra manera, solo que no me tiembla la mano si se la tengo que poner en el pecho a dos metros de distancia al que está del otro lado.

Cuando se tira al cuerpo pueden pasar varias cosas: primero que le pegues al rival y ganes el punto (y un enemigo), que falles completamente y el punto siga, que el rival esquive la pelota y pierda el punto por no seguir la jugada, que la esquive y siga el punto, que intente cubrirse y en su afán de protegerse devuelva la pelota a cualquier lado. O sea, hay más opciones de ganar que de perder. Claro que también depende de la distancia, precisión y los reflejos de cada jugador.

Aún siendo de los que más instinto asesino despliegan dentro de la cancha, los mayores bochazos los dí sin intención. Hay jugadas memorables que me tienen como protagonista:

  • Un smash que fue directo al rostro del rival, que jugaba con anteojos. Resultado: vidrios por todos lados, un corte entre el ojo izquierdo y la nariz, sangre y suspensión del partido (obvio que a mi favor, los que se retiraron fueron los otros).
  • Pelotazo al ojo derecho de mi primo en una salida alta de pared. La pelota había rebotado en la pared de fondo y me quedó ideal para el contrataque, le pegué con la punta y la mandé recta hacia la frente de mi pobre primo que estaba en la red. Resultado: cambio de jugador porque el original quedó mareado y con pérdida momentánea de visión del ojo derecho.
  • Un globo cruzado pasa a mi compañero (de drive) por lo que se la pido y voy a buscarla detrás suyo, como llego un poco tarde para smash de potencia (que se pega plano y alto), decido meter una bandeja cruzada (un híbrido entre smash y volea) y devolvérsela al rival del lado del revés. Le metí flor de pelotazo en la nuca a mi compañero que estaba parado en la red y nunca se agachó. Resultado: mareo momentáneo de mi compañero, preocupación primero y luego risas del resto.
  • Globo cortísimo para mi posición, me preparo, armo el golpe y a último momento veo que el rival que tengo al frente se mueve como para correr la bocha. Decido cambiar la dirección del golpe y en lugar de intentar traerla con un smash fuerte y recto, cierro un poco la cara de la paleta para tirarla sobre el costado del alambre paralelo a mi. Resultado: impacto directo y fortísimo sobre la parte baja de la espalda del rival, a la altura del riñón izquierdo (foto).

Y tengo más, pero creo que esas cuatro ilustran muy bien el punto.

Review paleta Head Ignition

Head IgnitionComo sabrán, mi paleta de padel se rompió hace unos meses y estuve aguantando la compra de una nueva, pero ya no podía seguir jugando con la paleta quebrada por lo que tuve que adelantar la compra.

Hace un par de semanas tomé la decisión y armado con mi billetera y tarjeta de crédito compré esta belleza:

Paleta Head, modelo Ignition, forma diamante (me gustan más las oversize, pero está bien), de 38 mm de perfil, peso de 365 gramos (un poco más con el protector de borde), y compuesto de eva (núcleo) lo que la hace una paleta muy blanda, aunque no débil, todo lo contrario.

Desde que la tengo, he tenido oportunidad de probarla en tres o cuatro turnos y cada vez me acostumbro más, aunque el cambio con la anterior no fue mucho, al menos en lo referente al peso y balance, porque el impacto no puede compararse.

Lo primero que llama la atención de la paleta es su velocidad, mucho se debe al peso y la forma, es ideal para voleadores y jugadores rápidos, de mucho sobrepique, intensidad y swing corto.

Desde hace varios años sostengo que todas las paletas pegan mucho, es decir, tiene buen impacto, mucha potencia en comparación a las tablas con las que jugábamos a principios de los noventa. Sin embargo, existen paletas que se destacan por la fuerza del golpe, despiden más que el promedio y son ideales para los jugadores que prefieren la potencia y no tanto la precisión.

Este no es el caso, lo que puede resultar un poco frustrante para alguien que agarra la paleta por primera vez y espera que dispare como un cañón. Repito, esta paleta no se destaca por la potencia (tiene solo 38mm) sino por el control de los golpes, es ideal para quienes juegan tiros con mucho ángulo y al límite, de todos modos tiene un buen impacto, pero no esperen traer la pelota con cada smash que peguen.

Para resumir, la paleta está muy buena, tiene muchísimo control, es ideal para mi tipo de juego de volea y velocidad, no es la mejor opción si sos un jugador “pegador” que busca potencia en cada golpe. El peso y balance están muy bien, gracias al formato y el compuesto del núcleo de la paleta.

Tiene detalles como la funda incluída y de terminación muy logrados, como la gráfica, la pintura, el grip poroso (que ni se disfruta porque al toque hay que meterle un overgrip) y el cordón, que saliendo de lo normal, posee un lazo corredizo, está muy bien porque no hace falta ajustarse la paleta haciéndola girar sobre la cuerda, pero lo malo es que si se escapa en algún movimiento se corre el riesgo de perder la mano 🙂

En fín, esa es mi nueva paleta, a la que espero sacarle el jugo y que me dure un poco más que la anterior. Si quieren ver paletas Head en acción en manos de los grosos, pueden ver los videos de Miguel Lamperti en Youtube, o algún partido de Fernando Belasteguín (jugador oficial de la marca).