[Infografía] Tecnología en clase

La tecnología en clase es un tema de discusión desde hace rato. Que si ayuda o entorpece la tarea del docente, o si estos están preparados para aplicarla en las aulas.

Existe mucha bibliografía y planes estatales y privados para incorporar desde informática hasta la tecnología móvil. Continúa leyendo [Infografía] Tecnología en clase

Millonarios del mundo tecnológico

Miren y envidien a estos pibes, menores de 30 años, que han logrado amasar una interesante fortuna por su actividad en el campo de la tecnología.

Mucha de esta gente es egresada universitaria, aunque hay varios que abandonaros sus estudios superiores y otros que no pasaron por la universidad.

Link: TIC Beat.

Millonarios techies

[Infografía] Cuánto invierten las empresas de tecnología

En la imagen de abajo, se muestran los números de lo que invierten las principales empresas tecnológicas.

El primer puesto del ranking es ocupado, como no, por Google, quien invierte gran parte de su capital en adquisiciones de empresas más pequeñas, muy por encima de Apple, que es la que mayor valor de mercado posee. Continúa leyendo [Infografía] Cuánto invierten las empresas de tecnología

De qué me sirve saber ensillar un caballo

Como les decía, desde que tengo el Kindle estoy leyendo mucho más. Quizás por la comodidad de llevar todo en un pequeño dispositivo en lugar de cargar con libros, revistas y la notebook, o simplemente por la novedad del juguete nuevo (cosa que descarto porque mi entusiasmo no dura tanto).

El Kindle es un gadget muy sencillo, sirve (casi) exclusivamente para leer, aunque también se puede acceder a Internet, revisar el correo y usar Twitter, su función fundamental es la de soporte de texto. Y como tal, no tiene más argumentos que justifiquen su adquisición. No necesita mayores explicaciones, es un equipo para quienes leemos, sea por gusto o necesidad, eso no importa.

No obstante, siempre hay quienes te preguntan el sentido de tener un dispositivo para lectura cuando existen los libros o los archivos para descargar a la pc e imprimirlos, o leerlos directamente desde el monitor.

No sé si será la edad o qué, pero cada vez estoy más intolerante ante este tipo de cuestionamientos, me resultan casi tan molestos e incomprensibles como los que interrogan sobre mi ateísmo. La mayoría piden respuestas que no van a entender o que no les satisfacen, en el mejor de los casos.

Me tocó escuchar argumentos como que “la tecnología embrutece a los niños”, “los chicos no saben escribir”, “si no lo buscan en Internet, no saben investigar en un libro”, a lo que yo, personalmente adhiero, es verdad en cierto sentido. Un niño que nunca deja la pc o la play tiene un serio problema, pero la raiz no está en la tecnología sino en la educación sobre el uso de esta. Si no saben escribir, les resultará muy complicado avanzar en la escuela, salvo que los docentes tampoco estén demasiado capacitados para enseñar (lo que no es para nada descabellado), tampoco podrán buscar en Internet un término mal escrito. De todos modos, no entiendo qué tiene de malo buscar algo en Internet, que es más rápido y preciso, que investigar en un libro que quizás no esté actualizado (y nunca lo estará), si hasta la RAE está online para facilitarnos la tarea de aprender el significado de las palabras.

Los tiempos, la tecnología y las personas cambian, no es correcto comparar a los niños de hoy con los que fuimos nosotros. Los chicos de hoy saben lo que utilizan y necesitan actualmente. No veo a nadie pegando el grito en el cielo por la desaparición gradual de las guías telefónicas en papel, por ejemplo. La caligrafía no tiene mayor uso que la escritura de diplomas o un sentido estético-artístico (perdón, pero es todo lo que yo le veo). Mis abuelos sabían ensillar un caballo, algo que a mi me sería muy útil trabajando en un datacenter.

Como sea, este post no estaba destinado a continuar la polémica, sino a presentar uno de mis motivos para tener y utilizar un lector de ebooks, pero creo que me extendí demasiado y lo voy a dejar para la próxima, mientras tanto, si quieren razones acá tienen 101.

Narrativa fantástica, aprender de los que saben

En estos días vengo leyendo mucho y surtido, a saber: revista Orsai, una revista sobre la edad media, una antología de relatos fantásticos, un par de libros en el kindle y varios artículos surtidos.

De estos últimos hay dos que me llamaron la atención por la temática que tratan. Uno habla sobre la ciencia ficción y el relato fantástico como escapismo y/o denuncia social, muy interesante y plagado de citas y referencias bibliográficas; el otro se refiere sobre dos vertientes opuestas (o no, depende de cada caso) que se presentan en la ciencia ficción, la humanística y la tecnológica (les dejo los enlaces más abajo).

Recuerdo haber leído hace como diez años (o más) “Sobre la ciencia ficción”, un libro de ensayos de Isaac Asimov que trataba precisamente acerca de la ciencia ficción como género literario, sus orígenes, los premios, el cine y la televisión, etc. A pesar de quedarse un poco corto en algunos aspectos, logró interesarme, más aún, en este género al analizarlo de manera seria y con opiniones que compartía en la mayoría de los casos. Lo de quedarse corto creo que tiene dos motivos, uno es la época en que fue escrito el libro (1981), en ese entonces la informática, internet, celulares y otras tecnologías que hoy son cotidianas, estaban apenas asomando la nariz y la especulación sobre ellas no siempre fue acertada; el otro motivo es una observación personal, creo que Asimov lo hizo a propósito.

Y es que el análisis de los géneros fantásticos es algo que me gusta tanto como las obras mismas. Puedo disfrutar lo mismo leyendo El Hobbit como un ensayo de Tolkien sobre el cuento fantástico, y no porque sea Tolkien (que ya es bastante) sino que aprender de los que la tienen clara sobre estos géneros es muy provechoso y ayuda a entender mejor lo que se nos presenta en cada relato.

No sé, ultimamente vengo muy entusiasmado con la lectura y creo que hasta me animaría a volver a escribir 🙂

Links:

 

 

No al impuestazo la campaña

Y esto dónde va?
Y esto dónde va?

Parece que tendremos que volver en el tiempo o quedarnos en la situación actual mientras el resto del mundo se actualiza.

Argentina será un país en retroceso y no sólo en materia tecnológica, sino también educativa (más aún), laboral, económica y social, ya que todo lo que realmente importa se mueve al ritmo de los avances tecnológicos y de las herramientas de comunicación.

Todos nos veremos afectados, aunque se pueda pensar que los más perjudicados sean aquellos que trabajan en forma directa con electrónica o informática. El impuestazo se verá en todos los ámbitos, lo notaremos en la factura de la luz porque las empresas proveedoras del servicio necesitan equipos electrónicos, en la educación porque los chicos seguirán aprendiendo en PCs de los ’90, en el transporte, porque los elementos electrónicos de los vehículos alguien tiene que pagarlos, en las comunicaciones porque no es lo mismo usar internet o celular que teléfono fijo o telégrafo.

Claro que habrá algunos que tengan acceso a las novedades mientras el resto la veremos pasar o compraremos equipos de segunda, tercera o cuarta mano, con varios años de obsolescencia.

Creo que es buen momento para decirle a mi abuelo que venda su winco y el tv blanco y negro con caja de madera de los que nunca quiso desprenderse.

Pueden ver las fotos de la campaña en el grupo de Flickr de la cual han participado bloggers de la talla de Ceci, Esteban, Fabio, Pablo Sánchez, Conz y otros.

También pueden pasar por el blog oficial de la campaña en contra del impuesto a la tecnología, unirse al grupo en Facebook y la campaña en Twitter con el hashtag #Noalimpuestazo.