Links de lunes

¡Que lo parió! ¿Así que esta semana tiene cinco días hábiles? No puede ser, que alguien haga algo, necesitamos más feriados.

Bueno, me calmo, sólo porque allá en el horizonte veo dos días no laborables para el final de la semana que viene.

  • Como para arrancar la semana con una sonrisa: abuelos bailando un tema de Pharrell Williams.

Posts recomendados:

Links de lunes

Volver a las actividades cotidianas luego de un feriado extra largo debe calificar como una de las mayores torturas de la actualidad (?)

Por eso, vamos a hacer lo posible para que estos cinco (cinco!!) días corridos de laburo se pasen lo más rápido posible.

  • ¿Vieron esas publicidades horrendas del sommelier de Coca-Cola Light? Este tipo, es un colega, aunque se trata de otro tipo de catador.

Posts recomendados:

El viaje en el tiempo según el cine

Acá estamos de regreso luego de un par de días caóticos en los que el sitio estuvo más tiempo caido que online.

Aunque no les interese, les cuento lo que pasó: el martes hubo suspensión por uso excesivo de recursos, volvió a la tarde y ayer a la mañana se cayó por una falla de DB que no supieron puntualizar pero que al cabo de una pocas (12) horas se solucionó “milagrosamente”.

En fin, si pudiera volver en el tiempo, no pagaría la factura del hosting que aboné hace unos días, o al menos les haría firmar un compromiso de uptime (?). Lamentablemente, el viaje en el tiempo no es algo que podamos realizar, más allá de la ciencia ficción.

Existen grandes obras del género que tratan sobre esto, muchas de las cuales fueron llevadas al cine, un ámbito donde el viaje temporal ha sido protagonista con mayor o menor grado de imaginación.

Acá una imagen al respecto.

Vía Mr. Dalliard.

Viaje en el tiempo

Detenerse para avanzar

Como decía no hace mucho, estamos ante una oportunidad única para explorar, descubrir e incentivar las potencialidades de cada uno, especialmente los más pequeños. Nunca, en toda la historia de la humanidad, estuvimos ante tamaña facilidad de acceso a todo tipo de información.

Pero no hay que quedarse en el relleno, sino que se debe buscar lo importante en cada caso y cosa. Hay muchísima sobreinformación y abundancia de datos irrelevantes. Separar la paja del trigo no es algo sencillo, no siempre está claro qué es lo importante y qué no.

Por ejemplo, en los años que daba clases en el nivel polimodal (que antes fue secundaria y hoy también), en la currícula de la materia tenía una unidad, sobre historia y evolución de la informática, que siempre pasaba por alto porque los chicos ya se habían cansado de oir el mismo cuento desde el nivel inicial.

No está mal enseñar sobre el origen de lo que hoy es la informática y las telecomunicaciones, pero que los alumnos vean todos los años lo mismo es demasiado. Prefiero enseñarles a utilizar lo que se ve en la materia antes de cargarlos con datos de nombres y fechas que difícilmente vayan a usar fuera de la escuela.

La unidad en cuestión no me parece que contenga algo relevante, al menos no para chicos que estaban practicamente saliendo de la escuela y cuya mente está enfocada hacia lo que viene, como qué carrera estudiar o en qué trabajar. El pasado de la informática no el algo demasiado requerido al momento de conseguir empleo, sería muy extraño ver en un currículo “Licenciado en ciencias de la información, Programador senior en world technology, poseo basta experiencia en trabajo colaborativo en entornos off-shore, experto en historia de la informática, especializado en la máquina diferencial de Charles Babbage”.

Por eso, crucial saber distinguir el lastre, no saturar, dejar que cada uno explore y aprehenda a su modo, brindar diversas alternativas y focos para atacar alguna situación, permitiendo que el individuo se decida por la que le parezca más acorde. Porque el lastre de información también existe y puede provocar grandes pérdidas de tiempo, frustración y ansiedad.

Vamos a equivocarnos una, dos, diez veces, pero los grandes aciertos acarrean una larga lista de errores. Equivocarse no está mal, no se pierde al fallar, sino al no intentar por temor al fracaso.

Hay un refrán que dice “se aprende más con un error que con mil aciertos” y es verdad, aunque un poco exagerado, la cultura de la condena a la equivocación está equivocada, vaya paradoja.

Errar en el intento es un buen modo de aprender, pero minimizar la posibilidad de errores es mejor aún, y para esto es necesario disponer de la mayor cantidad de datos relevantes los cuales se obtienen, precisamente, habiendo experimentado previamente, equivocándose y acertando.

Lamentablemente, la vida moderna es vertiginosa, no hay tiempo que perder en ensayos y todo debe realizarse en el menor tiempo posible, con la posibilidad de cometer grandes errores, irrecuperables, solo por no permitirse un tiempo en generar esas fallas en una etapa previa, cuando el riesgo puede ser controlado.

Debido a este ritmo de vida acelerado, y aunque suene paradójico, es preciso saber cuando detenerse, tomarse un respiro, reflexionar y aprender a ser selectivo, no atiborrarse de datos y más datos que quizás nunca se vayan a necesitar, o que, en caso de precisarlos siempre estarán disponibles y fáciles de alcanzar.

El estado actual de la tecnología y las comunicaciones, permiten compartir experiencias y puntos de vista distintos sobre un mismo hecho. Ya nadie se queda sólo con lo que recibe de los medios tradicionales, unidireccionales, sino que haciendo una búsqueda sencilla puede encontrarse con otra mirada y datos complementarios sobre cualquier tipo de acontecimiento, pudiendo elaborar sus propias ideas y conclusiones.

Actualmente, la versión oficial no suele ser la más aceptada, y valgan como ejemplos las guerras por el control del petróleo en medio oriente y los números del INDEC.

Deberíamos aprovechar el tiempo del que disponemos para aprender, crear, construir y estimular la curiosidad y ganas de hacer en los demás, sin condenar las equivocaciones durante el aprendizaje. Al fin de cuentas es durante esta etapa cuando podemos permitirnos fallar, cuando los errores son salvables y lo peor que puede pasar es que se deba tomar el examen otra vez.